Nuevos dispositivos para reducir mortalidad por anestesia

Tres dispositivos que anticipan en tiempo real el estado de la respiración y de la circulación reducen los índices, indicaron los expertos.

Tres dispositivos que anticipan en tiempo real el estado de la respiración y de la circulación reducen los índices de mortalidad por causa exclusiva de la anestesia, por la que se produce un fallecimiento cada 300.000 pacientes en el mundo, señalaron los organizadores de un congreso mundial de anestesiología que se realiza en Buenos Aires.
Se trata del oxímetro, el capnógrafo y un listado de 19 preguntas que chequea los elementos necesarios para la intervención, los que se convirtieron en estándares exitosos en el cuidado del paciente que va a recibir la anestesia.

«Los dispositivos, que anticipan en tiempo real el estado de la respiración, de la circulación y de los elementos que deben usarse en la intervención antes y durante la aplicación de la anestesia, reducen significativamente los índices de mortalidad por causa exclusiva de la sedación», dijo a Télam Francisco Bonofiglio, secretario científico del congreso que reunió en Buenos Aires más de 9.500 profesionales de todo el mundo.

Para Bonofiglio, «hoy, cuando a nivel mundial, uno de cada 300.000 pacientes bajo anestesia muere por causa directa de la sedación, la aplicación del oxímetro, el capnógrafo y el listado de chequeo han reducido aún más ese índice, aseguraron los expertos».

El especialista explicó que el «oxímetro» es un equipo que mide con un retraso de sólo 20 segundos, el oxígeno presente en la sangre del paciente, lo que permite al anestesiólogo anticiparse y actuar en consecuencia.

«Hoy existe a nivel mundial una campaña para que haya un oxímetro por cada paciente que esté recibiendo anestesia tanto en quirófano -antes de una cirugía- como durante estudios que requieren de esa intervención, como la resonancia magnética nuclear; o la videocolonoscopía, usada en la prevención del cáncer de colon», precisó el secretario científico.

Otro de los dispositivos de «cuidados del paciente» que marcan «un antes y un después en términos de seguridad de la anestesia es el capnógrafo», dijo Bonofiglio.

«Este equipo permite controlar la respiración del paciente bajo anestesia e incluso bajo sedación, también en tiempo real, con la generación de una curva de la respiración, y el control de la cantidad de anhídrido carbónico que exhala el paciente», detalló.

En tanto, añadió el especialista, «el tercer avance -pronto a convertirse en un estándar de uso obligatorio por su incidencia en la disminución de complicaciones- es la lista de chequeo, un total de 19 preguntas que identifican los dispositivos necesarios antes de la operación: el mismo oxímetro, la vía endovenosa, entre otros».

Para Alfredo Cattáneo, presidente del congreso, y especialista en medicina del dolor y anestesiología obstétrica, «estamos cada vez más próximos a poder apagar y volver a encender la conciencia del paciente sin riesgo, un desafío de la anestesiología en el mundo».

«Antes, la anestesia causaba miedos que se transmitían de generación en generación. Hoy ya no reviste mayores riesgos más si la práctica se realiza en forma exclusiva por los prefesionales habilitados para ello», aclaró el presidente del congreso.

«Como país no tenemos nada que envidiarle a otros países. Los avances han sido muchos: mayor conocimiento del paciente, mejores drogas, y equipamientos», señaló el experto.

En tanto, precisó que en el área de anestesiología obstétrica, «la muerte por anestesia ha dejado de ser la quinta causa de mortalidad materna» en el mundo y precisó que 1 de cada 200.000 mujeres mueren por causa exclusiva de la anestesia durante el parto.

El Congreso que reunió a profesionales y residentes de 120 países en el Predio Ferial de Palermo termina el viernes y fue organizado por la Federación Mundial de Sociedades de Anestesiología (WFSA).

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