El costo económico que conlleva erradicar la malaria
Un informe destaca que la inversión para combatirla se ha multiplicado, pasando de los 121 millones de dólares destinados en 1993 a los 612 millones de dólares de 2009.

Gracias a este dinero, hoy hay más de 48 fármacos para la malaria en investigación, una prometedora vacuna (la RTS-S, en la que participa el español Pedro Alonso) en la última fase de desarrollo, un número sin precedentes de nuevos compuestos insecticidas y una nueva generación de test de diagnóstico rápido. Si la financiación se sostiene en los próximos años, quizás se logre el objetivo de erradicar la enfermedad, señala el documento, elaborado por Policy Cures, un grupo de investigación independiente, y publicado por las organizaciones sin ánimo de lucro PATH y Roll Back Malaria Partnership.
La mayor disponibilidad de recursos para prevenir y combatir la malaria ha permitido que 11 países africanos hayan reducido un 50% los casos de la enfermedad y las muertes por esta causa en la última década, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
«Los frutos de esta inversión en malaria podrían salvar cientos de miles, quizás millones, de vidas en los próximos años y nos da esperanza para pensar que el objetivo de la erradicación es posible», explica Awa Marie Coll-Seck, directora ejecutiva de Roll Back Malaria Partnership y ex ministra de salud de Senegal. La doctora Mary Moran, directora de Policy Cures, añade que «el informe muestra que estamos en una posición privilegiada para conseguir bajar la mortalidad por malaria a un nivel sin precedentes».
Sin embargo, no todo es optimismo. Un descenso de los fondos podría tirar por tierra los logros conseguidos hasta la fecha. Por eso, el informe estima que la inversión debe aumentar un 2% anual hasta llegar a los 484 millones de euros en 2015 y dar un impulso final para alcanzar los 550 millones de euros en 2016, fecha en la que los esfuerzos económicos podrán disminuir a un ritmo del 5% cada año. «La lucha contra la malaria no necesita un cheque en blanco, pero sí requiere una inversión realista y sostenible a largo plazo», concluye el informe.
Compartir esta noticia en tus redes
NOTAS RECIENTES
Compartir esta noticia en tus redes
Noticias relacionadas






































