Por la crisis, caen los fondos para la lucha contra el HIV

La lucha contra el sida también está sufriendo los efectos de la crisis económica mundial. El descenso de 740 millones en la financiación se debe sobre todo a EEUU.

(El Mundo.es) La lucha contra el sida también está sufriendo los efectos de la crisis económica mundial, que está esquilmando la solidaridad de los gobiernos. Un informe de la Fundación Kaiser Family y UNAIDS indica que las inversiones para combatir esta enfermedad cayeron en 2010 un 10%, comprometiendo los planes de prevención y tratamiento.

Se trata de la primera vez que disminuye la financiación para combatir el VIH/sida desde que varios países ricos decidieran hacer un esfuerzo económico para controlar la infección en las zonas más desfavorecidas del planete. «Esto despierta dudas acerca del futuro de la lucha contra la epidemia», subraya el informe.

De los 15 países analizados, siete -Australia, Alemania, Holanda, Noruega, Suecia, Estados Unidos y España- aportaron menos dinero en 2010 a esta causa que en años anteriores. Los gobiernos de algunos de estos países anunciaron su decisión de recortar o congelar sus aportaciones al Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, la organización más importante en este ámbito, tras los casos de fraude detectados.

Sin embargo, «invertir en el sida es inteligente incluso en un ambiente económico difícil», recuerda Michael Sidibé, director ejecutivo de UNAIDS. «Debemos mirar más allá de los costes a corto plazo y reconocer los beneficios a largo plazo. Los donantes deben comprometerse hoy y cumplir con sus promesas para reducir los costes en el futuro».

Efecto estadounidense

En total, el 2010, se recaudaron 6.900 millones de dólares para la lucha contra el VIH/sida, comparados con los 7.600 millones de 2009, que ya se consideraban insuficientes para mantener las políticas de prevención, tratamiento, cuidados y ayuda en el tercer mundo.

Esta disminución de 740 millones en la inversión se explica, principalmente, por el descenso en la aportación de EEUU, el principal donante mundial con diferencia. De una inversión de 4.400 millones en 2009, un año después Washington concedió sólo 3.700, aunque, como explica el informe, algunos fondos comprometidos para el pasado ejercicio se repartirán más adelante en virtud de nuevos modelos de colaboración establecidos con los países receptores.

«Con los fondos estadounidenses retrasados pero no eliminados, la disminución en el gasto de este año será un problema temporal, pero su impacto en los servicios será real«, ha subrayado Drew Altman, presidente y CEO de la Fundación Kaiser Family.

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