Primer trasplante de corazón pediátrico con donación en asistolia
El Hospital Italiano realizó el primer trasplante de corazón pediátrico con donación en asistolia controlada, una técnica innovadora que amplía las oportunidades para quienes esperan un trasplante y transforma el abordaje del final de la vida.

El Hospital Italiano realizó con éxito el primer trasplante de corazón pediátrico a partir de un donante en asistolia controlada, es decir, cuyo fallecimiento se produjo a causa de un paro cardíaco. Este avance marca un hito en la medicina argentina, al sumar una nueva vía de donación que ya no se limita exclusivamente a los casos de muerte encefálica. Así, se amplía la posibilidad de acceder a un trasplante y se ofrecen nuevas oportunidades a quienes integran la lista de espera.
El primer caso realizado en nuestro país y en América Latina
Se trata de un niño de un año, que se encontraba internado desde hacía cinco meses en la terapia intensiva del Hospital Italiano, sostenido por un corazón artificial que lo mantenía con vida mientras aguardaba un donante.
Su condición crítica lo llevó a ocupar el primer lugar en la lista de emergencia nacional, gestionada por el INCUCAI, organismo que garantiza transparencia, equidad y rigurosidad en todo el proceso de asignación de órganos en la Argentina.
Hoy, el paciente trasplantado se encuentra cursando un posoperatorio esperado, con evolución favorable.
El primer paso de este procedimiento inédito tuvo lugar en la unidad de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Italiano. Allí, el equipo de médicos intensivistas evaluó que el cuadro del paciente era clínicamente irreversible y, junto con el Comité de Bioética y la familia, se decidió adecuar el esfuerzo terapéutico, priorizando el acompañamiento y la calidad de vida en la etapa final.
Es importante destacar que la adecuación de los cuidados y la posibilidad de donar órganos son dos decisiones totalmente independientes. La primera tiene que ver con brindar cuidados proporcionales al estado del paciente; la segunda, con la voluntad de transformar una situación dolorosa en una oportunidad para otros.
“Como intensivistas, nuestra responsabilidad es identificar al potencial donante, siempre desde una mirada integral del final de la vida. Reconocer que ya no hay opciones terapéuticas y acompañar a la familia en ese proceso forma parte de nuestra tarea. Si además existe la posibilidad de donar, trabajamos coordinadamente con el equipo de procuración para que eso pueda suceder con todo el respeto y el profesionalismo que requiere”, explicó el Dr. Pablo Eulmesekian equipo de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital.
Una vez obtenido el consentimiento informado, los intensivistas notificaron a la Unidad de Procuración, conforme a los protocolos establecidos por el Hospital. Esta articulación, es fundamental para garantizar un proceso ordenado, ético y técnicamente riguroso.
Luego del consentimiento informado de la familia, el procurador hospitalario evaluó la viabilidad de la donación en base a la voluntad expresada en el Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina (SINTRA) y la idoneidad de los órganos. El SINTRA es el sistema informático desarrollado y gestionado por el INCUCAI, que permite administrar, fiscalizar y consultar toda la actividad de procuración y trasplante de órganos, tejidos y células en el país.
Dada la condición del paciente como primero en la lista de emergencia nacional, la compatibilidad con el donante y el consentimiento previamente otorgado para la donación, el INCUCAI notificó al Hospital Italiano para activar el procedimiento. A partir de ese aviso, el equipo de trasplante cardíaco pediátrico del Hospital Italiano puso en marcha un operativo inédito en la Argentina, que exigió máxima precisión y una coordinación rigurosa entre todos los equipos de salud involucrados.
Este caso refleja un circuito virtuoso del sistema de trasplante: un receptor en situación crítica en el primer lugar de la lista de trasplante a nivel nacional, un corazón compatible, una familia que decide donar y un hospital preparado, con la complejidad necesaria y un equipo humano capacitado para concretarlo.
¿Qué tiene de novedosa esta técnica?
Lo significativo de este procedimiento es que el donante había fallecido tras la detención de su corazón, en lo que se conoce como donación en asistolia controlada, y no por muerte encefálica, que hasta ahora era la única práctica consolidada en nuestro país para la donación cardíaca.
“Se trata de una técnica compleja que requiere una coordinación perfecta entre distintos equipos y un estricto cumplimiento de los tiempos clínicos establecidos. La extracción en asistolia supone un avance clave dentro de la estrategia nacional de donación, ya que amplía el abanico de posibles donantes y permite recuperar órganos que hasta hace poco no se utilizaban en trasplantes”, señaló el Dr. Jorge Barretta, jefe del equipo de Trasplante Cardíaco Pediátrico del Hospital Italiano.
Llevar adelante un procedimiento inédito en la Argentina requirió no solo decisión y compromiso, sino también infraestructura hospitalaria de alta complejidad, capacitación específica y un equipo de profesionales enfocado en buscar nuevas alternativas para sus pacientes. “A pesar de que el procedimiento no había sido realizado nunca en la Argentina y de la gran complejidad que implicaba, el equipo no dudó en llevarlo adelante. Sabíamos que no solo era la oportunidad para nuestro paciente, sino que potencialmente abriría una puerta para que más pacientes puedan recibir un trasplante en nuestro país”, explicó la Dra. Natalia Nápoli subjefa del equipo de Trasplante Cardíaco Pediátrico del Hospital Italiano.
¿Qué es la donación en asistolia controlada?
Tradicionalmente, la donación de órganos para trasplante se realiza a partir de pacientes fallecidos por muerte encefálica, con sostén artificial de sus funciones cardiorrespiratorias, que mantienen viables los órganos por un período de tiempo para poder trasplantarlos. Sin embargo, los avances médicos permiten hoy recuperar órganos de donantes cuyo fallecimiento se produce por paro cardíaco irreversible con cese de la circulación sanguínea, lo que se conoce como donación en asistolia controlada.
Este tipo de donación está regulado por la Ley 27.447 de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, y se realiza bajo los estrictos protocolos establecidos por el INCUCAI, que autoriza, supervisa y fiscaliza cada etapa del proceso de donación y trasplante en la Argentina. Si bien la donación en asistolia no se utilizaba para el trasplante de corazón hasta ahora, esta técnica si se viene utilizando para el trasplante de otros órganos, como hígado y riñón.
¿En qué se diferencia de la muerte encefálica?
En la donación por muerte encefálica, el cerebro deja de funcionar de forma irreversible, pero el resto del cuerpo se mantiene artificialmente con vida: el corazón sigue latiendo y los órganos reciben oxígeno y nutrientes. Esta situación permite conservar los órganos en buen estado hasta el momento del trasplante.
En cambio, en la donación en asistolia, el fallecimiento ocurre tras la detención del corazón. Por eso, es fundamental actuar con rapidez para recuperar el corazón y devolverle su función, mediante técnicas de reanimación con circulación extracorpórea. Este nuevo modelo, aunque más complejo, amplía el universo de potenciales donantes y ofrece nuevas oportunidades para quienes esperan un trasplante.
¿Por qué ahora es posible este tipo de trasplante?
Una lista creciente de personas en espera de un trasplante de corazón fue el principal motivo para que la comunidad médica insistiera en lograr nuevas alternativas para pacientes y familias de todo el país. Adicionalmente, son diversos los factores que hoy nos permiten dar un paso hacia un nuevo paradigma que amplía la posibilidad de donación.
La donación en asistolia empezó a utilizarse con éxito en otros países del mundo recientemente, por lo cual ahora contamos con mayor evidencia científica sobre la seguridad y eficacia de este procedimiento. Hoy en España representa el 30 % de las donaciones de corazón anuales, lo que demuestra su impacto para aumentar el acceso a trasplantes.
La experiencia y capacitación profesional son clave frente a los desafíos que implica trasplantar un corazón que dejó de latir, ya que es necesario un proceso de preservación y reanimación sumamente complejo. Desafíos que el equipo de profesionales del Hospital Italiano pudo sortear gracias a la capacitación continua y experiencia superespecializada en materia de cirugía y trasplante cardíaco.
El equipamiento tecnológico también es de fundamental importancia. Una infraestructura hospitalaria de alta complejidad, equipos de reanimación, perfusión y cuidados críticos son indispensables para la implementación de este modelo de donación que abre nuevos horizontes.
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