

Comunicando las noticias más importantes del Sector Salud


Secciones
Contacto
Legales
© 2026 Consenso Salud. Todos los derechos reservados.

«Después de tres años de trabajo podemos anunciar que hemos batido el récord histórico en cuanto a la baja de mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires, que ahora es de 6,7 por cada mil chicos nacidos vivos, lo que se verifica tanto en el segmento neonatal como en el postnatal», dijo Macri.
El mandatario porteño puntualizó que la labor realizada durante su gestión «demuestra el buen trabajo hecho desde los ministerios de Salud y de Desarrollo Social de la Ciudad como también desde la Agencia de Protección Ambiental, dejando atrás años de abandono y desidia en la atención de la población».
Según se informó, durante el período 2008-2010 la tasa de fallecimientos fue de 7,4 cada mil nacidos vivos, lo que significa una reducción de 0,4 punto respecto del trienio anterior y de 2 puntos en relación con los primeros años del siglo XXI.
Al mismo tiempo, 2010 resultó el año récord en descenso de la mortalidad infantil neonatal y postneonatal, al haberse registrado 4,5 y 2,2 fallecidos cada mil nacimientos respectivamente.
Desde el Gobierno porteño, destacaron que estos índices hacen un promedio para el período de 6,7 que no sólo marca claramente una tendencia hacia la baja, sino que implica un 58,2 por ciento menos respecto de 1990, año en que se basa la primera referencia del análisis.
Por su parte, el ministro Lemus señaló que «a medida que la mortalidad infantil desciende, se presenta un cambio en su estructura de edad y en el perfil de las causas de muerte».
El ministro explicó que «cuando la tasa es alta, predominan las muertes denominadas «infantiles tardías» que tiene como principales causas la desnutrición y las infecciones», mientras que «cuando la tasa es baja, se torna más importante la llamada mortalidad neonatal, cuyas causas principales son las enfermedades perinatales y las anomalías congénitas».
«Nos acercamos así a tener una tasa de mortalidad infantil cercana a la mitad de la tasa nacional y en el rango de lo que ocurre en los Estados Unidos», indicó.
Los últimos datos sobre la mortalidad infantil por causas reducibles indican que el índice descendió de 61 a 45 por ciento, siendo por primera vez equivalentes las reducibles y las no reducibles.
«Esperamos desde este hito en adelante, a través del programa de Cobertura Porteña de Salud, el Sistema de Regionalización Materna y Neonatal para la oportuna derivación, y los programas sociales y ambientales que se están implementando, una tendencia de descenso sostenida de la mortalidad infantil», afirmó.

«Después de tres años de trabajo podemos anunciar que hemos batido el récord histórico en cuanto a la baja de mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires, que ahora es de 6,7 por cada mil chicos nacidos vivos, lo que se verifica tanto en el segmento neonatal como en el postnatal», dijo Macri.
El mandatario porteño puntualizó que la labor realizada durante su gestión «demuestra el buen trabajo hecho desde los ministerios de Salud y de Desarrollo Social de la Ciudad como también desde la Agencia de Protección Ambiental, dejando atrás años de abandono y desidia en la atención de la población».
Según se informó, durante el período 2008-2010 la tasa de fallecimientos fue de 7,4 cada mil nacidos vivos, lo que significa una reducción de 0,4 punto respecto del trienio anterior y de 2 puntos en relación con los primeros años del siglo XXI.
Al mismo tiempo, 2010 resultó el año récord en descenso de la mortalidad infantil neonatal y postneonatal, al haberse registrado 4,5 y 2,2 fallecidos cada mil nacimientos respectivamente.
Desde el Gobierno porteño, destacaron que estos índices hacen un promedio para el período de 6,7 que no sólo marca claramente una tendencia hacia la baja, sino que implica un 58,2 por ciento menos respecto de 1990, año en que se basa la primera referencia del análisis.
Por su parte, el ministro Lemus señaló que «a medida que la mortalidad infantil desciende, se presenta un cambio en su estructura de edad y en el perfil de las causas de muerte».
El ministro explicó que «cuando la tasa es alta, predominan las muertes denominadas «infantiles tardías» que tiene como principales causas la desnutrición y las infecciones», mientras que «cuando la tasa es baja, se torna más importante la llamada mortalidad neonatal, cuyas causas principales son las enfermedades perinatales y las anomalías congénitas».
«Nos acercamos así a tener una tasa de mortalidad infantil cercana a la mitad de la tasa nacional y en el rango de lo que ocurre en los Estados Unidos», indicó.
Los últimos datos sobre la mortalidad infantil por causas reducibles indican que el índice descendió de 61 a 45 por ciento, siendo por primera vez equivalentes las reducibles y las no reducibles.
«Esperamos desde este hito en adelante, a través del programa de Cobertura Porteña de Salud, el Sistema de Regionalización Materna y Neonatal para la oportuna derivación, y los programas sociales y ambientales que se están implementando, una tendencia de descenso sostenida de la mortalidad infantil», afirmó.

«Después de tres años de trabajo podemos anunciar que hemos batido el récord histórico en cuanto a la baja de mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires, que ahora es de 6,7 por cada mil chicos nacidos vivos, lo que se verifica tanto en el segmento neonatal como en el postnatal», dijo Macri.
El mandatario porteño puntualizó que la labor realizada durante su gestión «demuestra el buen trabajo hecho desde los ministerios de Salud y de Desarrollo Social de la Ciudad como también desde la Agencia de Protección Ambiental, dejando atrás años de abandono y desidia en la atención de la población».
Según se informó, durante el período 2008-2010 la tasa de fallecimientos fue de 7,4 cada mil nacidos vivos, lo que significa una reducción de 0,4 punto respecto del trienio anterior y de 2 puntos en relación con los primeros años del siglo XXI.
Al mismo tiempo, 2010 resultó el año récord en descenso de la mortalidad infantil neonatal y postneonatal, al haberse registrado 4,5 y 2,2 fallecidos cada mil nacimientos respectivamente.
Desde el Gobierno porteño, destacaron que estos índices hacen un promedio para el período de 6,7 que no sólo marca claramente una tendencia hacia la baja, sino que implica un 58,2 por ciento menos respecto de 1990, año en que se basa la primera referencia del análisis.
Por su parte, el ministro Lemus señaló que «a medida que la mortalidad infantil desciende, se presenta un cambio en su estructura de edad y en el perfil de las causas de muerte».
El ministro explicó que «cuando la tasa es alta, predominan las muertes denominadas «infantiles tardías» que tiene como principales causas la desnutrición y las infecciones», mientras que «cuando la tasa es baja, se torna más importante la llamada mortalidad neonatal, cuyas causas principales son las enfermedades perinatales y las anomalías congénitas».
«Nos acercamos así a tener una tasa de mortalidad infantil cercana a la mitad de la tasa nacional y en el rango de lo que ocurre en los Estados Unidos», indicó.
Los últimos datos sobre la mortalidad infantil por causas reducibles indican que el índice descendió de 61 a 45 por ciento, siendo por primera vez equivalentes las reducibles y las no reducibles.
«Esperamos desde este hito en adelante, a través del programa de Cobertura Porteña de Salud, el Sistema de Regionalización Materna y Neonatal para la oportuna derivación, y los programas sociales y ambientales que se están implementando, una tendencia de descenso sostenida de la mortalidad infantil», afirmó.
Presioná la tecla «ESC» para cerrar

