10 preguntas para revisar nuestro riesgo cardiovascular
Una checklist de 10 preguntas ayuda a revisar cuánto sabemos realmente sobre nuestro corazón.

Hay enfermedades que pueden desarrollarse durante años sin producir señales evidentes. Esta característica convierte a la prevención en una herramienta fundamental para cuidar la salud cardiovascular. Este 29 de septiembre, el Día Mundial del Corazón vuelve a poner el foco sobre las enfermedades cardiovasculares, responsables de más de 20 millones de muertes cada año en el mundo y de aproximadamente un tercio de todas las muertes globales.
La campaña 2026 de la World Heart Federation, bajo el lema “Don’t Miss a Beat”, pone el foco en que algunas enfermedades cardíacas pueden pasar desapercibidas y en la importancia de prestar atención a las señales y factores relacionados con la salud cardiovascular.
En este contexto, el Dr. Andrés D’Amico, especialista en Cardiología (MN 129243), de Dim Centros de Salud, propone revisar diez preguntas sencillas vinculadas con hábitos, controles y antecedentes que pueden aportar información relevante al momento de evaluar la salud cardiovascular.
1. ¿Sabés cuánto tenés de presión?
Medir la presión arterial regularmente es una de las formas de monitorear la salud cardíaca. Mantenerla bajo control contribuye a reducir el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.
El Dr. D’Amico señala que, cuando los valores superan los 140 mmHg, es importante realizar una consulta y tomar medidas preventivas.
2. ¿Conocés tus niveles de colesterol y triglicéridos?
Conocer los niveles de colesterol y triglicéridos es clave para evaluar el riesgo de enfermedad cardíaca. Los niveles elevados de colesterol LDL y triglicéridos, o los niveles bajos de colesterol HDL, pueden generar obstrucciones en las arterias.
3. ¿Te movés lo suficiente?
La actividad física regular es esencial para mantener un corazón saludable. Como referencia, el Dr. D’Amico señala la importancia de realizar al menos 75 minutos semanales de actividad aeróbica de alta intensidad o 150 minutos de actividad aeróbica de moderada intensidad, como correr, nadar o hacer spinning.
La actividad física contribuye a fortalecer el corazón y puede ayudar a reducir el colesterol.
4. ¿Cómo es realmente tu alimentación?
Lo que comemos tiene un impacto directo en la salud cardiovascular. Una alimentación rica en frutas, verduras y grasas saludables, como las presentes en el aceite de oliva y la palta, ayuda a mantener las arterias sanas.
El exceso de sodio y grasas saturadas puede contribuir a la hipertensión y a la acumulación de placas en las arterias, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas.
5. ¿Dormís bien y lo suficiente?
El descanso también forma parte del cuidado cardiovascular. Dormir entre 7 y 9 horas por noche es importante para la salud del corazón.
La falta de sueño aumenta el riesgo de hipertensión, diabetes y obesidad, factores de riesgo para las enfermedades cardíacas. Un sueño reparador permite que el organismo regule mejor el azúcar en la sangre y la presión arterial y contribuya a reducir el estrés.
6. ¿El estrés se volvió parte permanente de tu vida?
El estrés crónico puede afectar la salud cardiovascular. Cuando se sostiene en el tiempo, desencadena respuestas adaptativas del organismo que, de manera crónica, pueden resultar perjudiciales para la salud.
Incorporar técnicas de relajación, meditación, yoga y realizar actividad física regularmente puede ayudar a reducir sus efectos negativos y proteger el corazón.
7. ¿Fumás o consumís alcohol en exceso?
El consumo excesivo de alcohol y el tabaco pueden afectar tanto la salud cardiovascular como la cerebrovascular.
Fumar o consumir alcohol en exceso puede aumentar el riesgo de sufrir un infarto o presentar obstrucciones arteriales que, cuando está indicado, pueden requerir tratamientos invasivos como la angioplastia coronaria o el bypass.
8. ¿Hace cuánto no te hacés un control?
Los chequeos médicos permiten detectar factores de riesgo como hipertensión, colesterol elevado o diabetes. Estos controles pueden ser importantes para prevenir problemas cardíacos a largo plazo, especialmente porque algunas enfermedades cardiovasculares pueden permanecer asintomáticas durante años.
Entre los estudios que pueden formar parte de una evaluación se encuentran los análisis de sangre completos, electrocardiograma, ecodoppler cardíaco color, prueba de esfuerzo graduada (ergometría) y ecodoppler de vasos de cuello color.
Sin embargo, algunos de estos estudios deben ser indicados de acuerdo con los antecedentes clínicos y el grupo etario de cada paciente.
9. ¿Tu peso está dentro de parámetros saludables para vos?
El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Mantener un peso saludable, acompañado de una buena alimentación y ejercicio regular, forma parte del cuidado integral de la salud cardiovascular.
10. ¿Conocés la historia cardiovascular de tu familia?
Hay factores que no podemos modificar, pero sí conocer. Saber qué enfermedades cardiovasculares padecieron los familiares directos puede aportar información relevante al momento de evaluar el riesgo individual.
Las enfermedades del corazón tienen una etiología multifactorial y, en algunas de ellas, conocer si un familiar las padeció resulta especialmente importante.
Tecnología para estudios específicos
La evaluación cardiovascular comienza con la consulta médica y el análisis de los factores de riesgo. Cuando existe una indicación específica, las herramientas de diagnóstico permiten profundizar el estudio de determinadas patologías.
En Dim Centros de Salud, tecnologías como la resonancia magnética cardíaca asistida por inteligencia artificial permiten realizar estudios específicos del corazón cuando existe indicación médica.
El centro cuenta además con PET/CT Omni Legend, tecnología de diagnóstico molecular utilizada fundamentalmente en oncología y en otras indicaciones específicas.
Ninguno de estos estudios forma parte de un chequeo cardíaco rutinario: su utilización depende de la indicación profesional y de la situación clínica de cada paciente.
El objetivo del checklist no es obtener diez respuestas “perfectas” ni reemplazar una consulta médica. Es, simplemente, revisar cuánto conocemos sobre nuestra propia salud y detectar aquellos aspectos que quizá llevamos demasiado tiempo sin controlar.
Presión arterial, colesterol, actividad física, alimentación, sueño, estrés, tabaco, alcohol, controles médicos, peso y antecedentes familiares forman parte de los aspectos que permiten conocer y cuidar la salud cardiovascular.
En el marco del Día Mundial del Corazón, la campaña 2026 de la World Heart Federation, “Don’t Miss a Beat”, propone no pasar por alto aquellas señales y factores que pueden afectar la salud cardiovascular.
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