Brasil avanza en la regulación de la IA en medicina

Entró en vigencia una resolución del Consejo Federal de Medicina (CFM) que establece parámetros para el uso de la inteligencia artificial en salud.

(CDBL) La inteligencia artificial ya está presente en diferentes etapas de la atención médica, desde el análisis de exámenes hasta la organización de flujos de trabajo clínicos.

Con el rápido avance de estas herramientas, el desafío para hospitales, clínicas y servicios de diagnóstico no radica solo en decidir si incorporar la tecnología, sino también en cómo hacerlo de forma segura, con gobernanza y responsabilidad clínica.

En Brasil, este debate alcanzó un nuevo hito este año. Desde el 26 de agosto, la Resolución N° 2.454/2026 del Consejo Federal de Medicina (CFM) establece parámetros para el uso de la inteligencia artificial en medicina, incluyendo gobernanza, clasificación de riesgos, protección de datos, validación de herramientas y supervisión médica.

La normativa refuerza un principio fundamental: la IA debe funcionar como herramienta de apoyo. Los diagnósticos, pronósticos, prescripciones y demás actos médicos siguen siendo responsabilidad del profesional, quien podrá aceptar o rechazar las recomendaciones generadas por la tecnología según su criterio clínico.

Para Entelai, una empresa argentina de tecnología sanitaria especializada en inteligencia artificial aplicada a la atención médica, con operaciones también en Brasil, el nuevo panorama regulatorio marca un cambio importante en el debate sobre la adopción de estas tecnologías.

A medida que avanza la inteligencia artificial, la cuestión ya no es solo qué puede hacer la tecnología. Para las instituciones sanitarias, resulta crucial comprender cómo se incorporará al flujo de trabajo clínico, cuáles son los mecanismos de seguridad y validación, y cómo el médico seguirá estando en el centro del proceso de toma de decisiones, afirma Gisele Quinallia, directora de Entelai Brasil.

La radiología lidera la adopción de la inteligencia artificial en la atención médica

La radiología ayuda a ilustrar la velocidad de esta transformación. Los datos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), el organismo regulador de los Estados Unidos, muestran que 1.163 de los 1.524 dispositivos médicos con inteligencia artificial registrados por la agencia hasta marzo de 2026 estaban relacionados con la radiología, lo que representa más del 76% del total.

En tan solo los primeros tres meses de este año, la FDA autorizó 68 nuevos algoritmos relacionados con esta especialidad. Este avance amplía las posibilidades de aplicación de la tecnología, pero también aumenta la necesidad de establecer criterios para su selección e implementación.

No basta con incorporar un algoritmo. Es necesario evaluar la evidencia científica, el propósito clínico, la integración con los sistemas existentes, la protección de la información y cómo esa solución participa en el proceso de toma de decisiones, señala Gisele.

La tecnología avanza, pero la toma de decisiones humana sigue siendo importante. La Resolución CFM n.º 2454/2026 también garantiza el derecho del médico a rechazar sistemas que no presenten una validación científica adecuada, la certificación reglamentaria pertinente o que contradigan principios éticos, técnicos o legales. El profesional no puede ser obligado a seguir automáticamente una recomendación generada por inteligencia artificial.

Es en este contexto que Entelai opera en Latinoamérica. Fundada en Argentina en 2017 y presente en Brasil desde 2020, la empresa desarrolla soluciones de inteligencia artificial para áreas como neurología, mamografía y radiología, brindando apoyo a los médicos en el análisis de exámenes y a las instituciones en la organización de sus flujos de trabajo.

Presente en más de 130 instituciones de Argentina, Brasil y Uruguay, Entelai también trabaja en la integración de soluciones en la infraestructura sanitaria, teniendo en cuenta la seguridad de la información, la interoperabilidad y los requisitos normativos de cada mercado.

La tecnología evoluciona con gran rapidez. El reto ahora consiste en asegurar que esta evolución se produzca dentro de las instituciones de forma estructurada, con criterios claros y sin perder de vista algo fundamental: la inteligencia artificial puede ampliar la capacidad analítica y apoyar a los profesionales, pero la toma de decisiones clínicas sigue siendo humana, concluye Gisele.

Compartir esta noticia en tus redes

Noticias relacionadas