15 de febrero : Día Mundial del Cáncer Infantil
Guadalupe Rey, de la Asociación Argentina de Oncología Clínica, sostiene que, por altas tasas de curación, la atención médica se centra en los pacientes recuperados.
“El cáncer infantil puede ser curable”, afirma la doctora Guadalupe Rey, Jefa de Oncología Pediátrica del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez e integrante de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC).
Por eso, “la atención medica se centra cada vez más en los pacientes recuperados, hoy adolescentes o adultos, para detectar precozmente alteraciones que puedan incidir o perjudicar su vida posterior”, aclara la oncóloga clínica.
“La posibilidad de curación depende de varios factores: el tipo de tumor, su detección temprana, la edad del paciente y la respuesta al tratamiento que suele combinar distintos recursos terapéuticos, como la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia”, comenta la oncóloga clínica.
La doctora Rey recuerda que, según datos aportados por el Registro Oncologico Hospitalario Argentino (ROHA), “se reportaron en nuestro país 12.740 casos de cáncer en niños menores de 15 años durante el periodo 2000-2009. La misma fuente reporta una incidencia de cáncer infantil de 128 casos/millón de niños/año”.
La mayoría de estos pacientes -más del 60%- son niños recuperados de su enfermedad.
Atención de pacientes recuperados
“Las altas tasas de curación de los últimos años coloca a los especialistas involucrados ante una nueva responsabilidad que es evitar consecuencias permanentes por la localización tumoral o a los tratamientos recibidos.”
“Como cada vez hay más pacientes que vencen a la enfermedad, la palabra ´sobrevivientes´ se aplica ahora más frecuentemente para definir a los pacientes que a lo largo del tiempo no repitieron signos de su enfermedad inicial. Sin embargo, muchos de ellos pueden tener efectos no deseados de índole física, psicológica o social, que puede terminar en causa de distintos tipos de exclusión.”
“En este sentido, la atención medica se centra cada vez más en estos pacientes recuperados, hoy adolescentes o adultos, con el sentido de detectar precozmente alteraciones que puedan incidir o perjudicar en las distintas esferas de su vida posterior.”
“Los padres deben tener un resumen de los tratamientos recibidos y las consultas medicas que su hijo deberá realizar periódicamente a fin de garantizarle una vida plena y feliz, aun en la edad adulta. Los problemas más frecuentes observados suelen ser alteraciones hormonales o defectos en el crecimiento que pueden ser minimizados si se detectan precozmente”, finaliza Rey
Compartir esta noticia en tus redes
NOTAS RECIENTES
Compartir esta noticia en tus redes
Noticias relacionadas






































