Aplican una nueva técnica para eliminar el gen de la “vaca loca”

La Facultad de Agronomía de la UBA logró eliminar el gen del mal de la “vaca loca” o encefalopatía espongiforme en embriones. El logro representa un avance en el combate de esta temida enfermedad.

adn imagen 1(Clarín) La Facultad de Agronomía de la UBA, a través del Laboratorio de Biotecnología Animal, logró eliminar el gen del mal de la “vaca loca” o encefalopatía espongiforme en embriones a partir de estudios que se realizaron en colaboración con científicos de Alemania y Estados Unidos. El logro representa un avance en el combate de esta temida enfermedad, una afección degenerativa cerebral de los bovinos que se puede transmitir a humanos.

Este trabajo permitió poner a punto la nueva técnica de edición genética, denominada Crispr-Cas9 (tijera genética), que podría generar nuevos conocimientos en las áreas de la medicina humana y la producción animal. “Se trata de una técnica más barata y simple que la existente. Mediante una herramienta molecular se utiliza para editar o corregir los genes de los animales afectados”, indicó Daniel Salamone, director del proyecto.

La investigación fue publicada en la revista Theriogenology y Romina Bevacqua, la autora principal, señaló: “Aplicamos la estrategia de tijeras moleculares para hacer tres tipos de modificaciones en el genoma. Introdujimos cambios muy pequeños como los que ocurren naturalmente, pero de forma dirigida a ciertos genes de interés, que en este caso fue el de la vaca loca”.

Los investigadores subrayaron que lograron eliminar en un laboratorio la propensión a ciertas enfermedades y generaron nuevos conocimientos que benefician tanto a los animales como a los humanos. Salamone y su equipo consideran que están avanzando sobre una nueva generación de animales producidos por este tipo de tratamientos. Sin embargo, para obtener ejemplares vivos resistentes a enfermedades y para que se conviertan en productos comercializables, se requieren más investigaciones e inversiones, además de cambios en la regulación actual.

El periodo de incubación de la enfermedad –que no está en el país– es de 4 ó 5 años. La vía de transmisión animal es la ingestión de alimentos contaminados con el prion, la administración de fármacos de origen bovino y provenientes de animales enfermos. En los animales, produce descoordinación motora, inestabilidad y, a la larga, la muerte.

A los humanos se transmite mediante la ingesta de carne. Afecta a una persona por cada millón de habitantes, principalmente en mayores de 60 años.

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