César Milstein, la ciencia al servicio de la gente
Fue el último argentino galardonado con el Premio Nobel en 1984 por sus descubrimientos en el área de la inmunología.

Su motivación fue la curiosidad y la aventura. Luchó por una ciencia abierta y al servicio de la gente. Se convirtió en uno de los referentes de lo que conocemos hoy como Biotecnología.
Milstein fue a la universidad, al igual que sus dos hermanos, gracias a los sacrificios y la convicción en el valor de la educación de sus padres. Según él mismo, no se destacó por su brillantez, pero sí como un miembro activo en la política estudiantil.
Se licenció en química en la Universidad de Buenos Aires en 1957 y, tras realizar su tesis doctoral en el departamento de química biológica de la Facultad de Medicina, bajo la supervisión de Andrés Stoppani, obtuvo una beca del Consejo Británico para continuar sus investigaciones en Cambridge.
En 1962 regresó al país y asumió la dirección de la división de biología molecular del Instituto Nacional de Microbiología Malbrán. Pero los cambios políticos motivaron la intervención del Instituto Malbrán y la remoción de su director y de los principales investigadores de su plantel. Milstein decidió entonces regresar a Cambridge, incorporándose al laboratorio de biología molecular del Medical Research Council como docente e investigador.
En 1984, Milstein compartió el premio Nobel de Fisiología y Medicina con el británico Niels K. Jerne y el alemán Georg Kölhler, por sus trabajos en el desarrollo de anticuerpos monoclonales como especies moleculares puras. Recibió además los premios Konex de 1993 y Konex de brillante en ciencia y tecnología.
Milstein investigó la estructura de un anticuerpo y su correspondiente ARN mensajero, dando paso con estos estudios al descubrimiento de los anticuerpos monoclonales. Estos anticuerpos están producidos por células monoclonales y son químicamente puros. Milstein y G. Kölhler elaboraron un método para la diagnosis clínica y los ensayos en el que tales células son imprescindibles.
Este método se utiliza habitualmente para la determinación del grupo sanguíneo, a la hora de realizar una transfusión. De esta forma un MCA contra el antígeno rhesus-D puede ser empleado en mujeres embarazadas Rh negativo cuando el feto es Rh positivo. El descubrimiento de los MCA fue un avance muy importante para la investigación biológica, para el diagnóstico clínico y, probablemente, para el tratamiento de muchas enfermedades, entre las que se encuentran algunos tipos de cáncer.
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