Cómo la esclerosis múltiple afecta a personas jóvenes
La Dra. Daniela Sosa, neuróloga de DIM Centros de Salud destaca la importancia de la consulta temprana y del acompañamiento integral que requiere llegar al diagnóstico.

Cada 30 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple (EM), una enfermedad neurológica, crónica y autoinmune que afecta a cerca de 2.9 millones de personas en el mundo, según la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple. En Argentina se estima que alrededor de 17.000 personas conviven con esta patología, que suele diagnosticarse entre los 20 y los 40 años y afecta con mayor frecuencia a mujeres.
“La esclerosis múltiple puede manifestarse de formas muy distintas y con síntomas que muchas veces se confunden con estrés, cansancio o cuadros pasajeros. Por eso, el diagnóstico suele demorarse”, explica la Dra. Daniela Sosa, neuróloga de DIM Centros de Salud.
La enfermedad se produce cuando el sistema inmunológico ataca la mielina, la sustancia que protege las fibras nerviosas del sistema nervioso central. Esto altera la transmisión de los impulsos nerviosos y puede generar síntomas neurológicos diversos.
Entre los más frecuentes se encuentran:
– Visión borrosa o doble
– Fatiga intensa y persistente
– Hormigueos o pérdida de sensibilidad
– Debilidad muscular
– Problemas de equilibrio y coordinación
– Rigidez o espasmos musculares
– Dificultades cognitivas leves, como problemas de memoria o concentración
En los últimos años, distintas figuras públicas ayudaron a dar mayor visibilidad a enfermedades neurológicas y autoinmunes, favoreciendo conversaciones más abiertas sobre síntomas invisibles, discapacidad y calidad de vida. Sin embargo, especialistas remarcan que aún existe mucho desconocimiento sobre la esclerosis múltiple.
“Muchas personas reciben el diagnóstico en una etapa muy activa de su vida personal, laboral o familiar. El impacto emocional puede ser importante, pero hoy existen tratamientos que permiten controlar la enfermedad y sostener una buena calidad de vida durante muchos años”, agrega la especialista.
Actualmente no existe cura para la EM, pero sí terapias capaces de reducir la frecuencia de los brotes, retrasar la progresión de la enfermedad y mejorar el pronóstico. El diagnóstico se realiza mediante evaluación neurológica, resonancia magnética y otros estudios complementarios.
Los especialistas destacan además la importancia del abordaje integral:
√ Actividad física adaptada y regular
√ Alimentación saludable
√ Buen descanso e hidratación
√ Evitar el tabaco y el exceso de alcohol
√ Acompañamiento psicológico y redes de contención
√ Controles médicos periódicos
“La esclerosis múltiple no siempre se ve desde afuera. Muchas veces el cansancio, el dolor o las dificultades cognitivas son invisibles para el entorno. Escuchar al paciente y acompañarlo también forma parte del tratamiento”, concluye la Dra. Sosa.
Compartir esta noticia en tus redes
NOTAS RECIENTES
Compartir esta noticia en tus redes
Noticias relacionadas






































