Se conmemoró el Día Mundial de la Poliomielitis

En Argentina se alcanzó la eliminación de la enfermedad. Para la Organización Mundial de la Salud, la erradicación es posible en un futuro próximo a escala global.

En el marco del Día Mundial de la Poliomielitis, el Ministerio de Salud de la Nación pone de manifiesto la necesidad de que el país incremente los niveles de cobertura de vacunación para interrumpir la transmisión de esta enfermedad, cuya erradicación del planeta es posible en un futuro próximo de acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Esto refuerza la importancia de garantizar que todos los niños y niñas de la Argentina estén correctamente vacunados», expresó hoy la responsable del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles de la cartera sanitaria, Carla Vizzotti.

En este sentido, la funcionaria recordó que en nuestro país «la cobertura con vacuna antipoliomielítica era del 33% en 1980 y a partir de 1995 aumentó a valores próximos al 90%, con lo que se alcanzó la eliminación de la enfermedad» a nivel local. «Se debe alcanzar y mantener la meta del 95% de cobertura en todos los departamentos de todas las jurisdicciones para evitar la diseminación de casos importados de la enfermedad», enfatizó.

La poliomielitis es una enfermedad infecciosa aguda ocasionada por un virus conocido como poliovirus, que puede atacar el sistema nervioso y destruir las células nerviosas encargadas del control de los músculos. Afecta principalmente a niños menores de 3 años, pero puede darse en niños mayores e incluso en adultos. Los músculos afectados por esta enfermedad dejan de cumplir su función y se puede llegar a una parálisis irreversible, mientras que en casos severos la poliomielitis puede conducir a la muerte.

Situación epidemiológica mundial, regional y local

La existencia de la poliomielitis data de hace miles de años, pero fue a comienzos del siglo XX que el número de casos de parálisis alcanzó proporciones devastadoras, con epidemias de alcance mundial. Desde el lanzamiento de la iniciativa global de erradicación de la poliomielitis, en 1988, se ha reducido drásticamente el número de casos en relación con una cifra superior a 350.000 notificados ese año, ya que en noviembre de 2002 los casos notificados fueron 1.100, lo que representa una disminución superior al 99%.

El último caso en América se registró en 1991 en Perú. Desde que en 1992 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución de erradicar la poliomielitis se ha certificado a tres regiones: las Américas en 1994, el Pacífico Occidental en 2000 y Europa en 2002. En muchos países del mundo (Estados Unidos, Canadá, Holanda, China, Cabo Verde y Bulgaria, entre otros) se han detectado casos importados y ningún país está libre de esta posibilidad.

La Argentina sufrió el impacto de los brotes de poliomielitis del siglo XX. En las epidemias de 1953 y 1956 se registraron 2.700 y 6.940 casos respectivamente. A fines de la década del 50 comienza a usarse la vacuna Salk, que actuó como barrera para detener la epidemia, y en 1964 se introduce la vacuna Sabin Oral, que permitió el control y la eliminación de la polio. En 1959 se sanciona la ley 15.010, por la cual la vacunación es obligatoria y gratuita para todos los niños hasta los 14 años de edad y las mujeres desde el quinto mes de embarazo.

En 1984, en la localidad salteña de Orán, se registra el último caso de la enfermedad en la Argentina y desde entonces no se ha registrado poliomielitis por virus salvaje en el país. Tres años después se implementa el Programa de Vigilancia de las Parálisis Fláccidas Agudas (PFA) para estudiar y descartar todo caso probable de polio, que es posible gracias al aumento de las migraciones en el mundo globalizado, lo que incrementa las posibilidades de diseminación de casos provenientes de regiones endémicas.

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