Sólo el 5% de los asmáticos controla su enfermedad
El dato fue anunciado por la Iniciativa Global para el Asma. En Argentina 5 de cada 100 adultos y 13 de cada 100 niños son asmáticos.
En Argentina 5 de cada 100 adultos y 13 de cada 100 niños son asmáticos, sin embargo, la Iniciativa Global para el Asma (GINA, por sus siglas en inglés) estima que sólo un 5 por ciento de los afectados tiene la enfermedad bajo control, es decir, sin crisis, fatiga, ni broncoespasmos, sin necesidad de medicación de rescate y con posibilidades de hacer actividades físicas normalmente.
Con motivo de celebrarse, el próximo martes 1º de mayo, el Día Mundial de Lucha contra el Asma, el ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, anunció la puesta en marcha, el viernes 4 mayo, “de una nueva Unidad de Evalución y Rehabilitación Cardiorrespiratoria en el hospital provincial San Juan de Dios de La Plata, adonde podrán asistirse los pacientes asmáticos que lo requieran”.
Los especialistas del ministerio de Salud provincial advirtieron que la falta de un buen control del asma responde a la baja adhesión al tratamiento por parte de los pacientes, al subdiagnóstico de la enfermedad y a la falta de cuidados higiénico- ambientales para reducir las alergias respiratorias que suelen derivar en asma.
“Los asmáticos tienen que comprometerse con su salud, visitar al especialista periódicamente y seguir sus indicaciones”, explicó Hugo Ghiani, uno de los referentes del Probas, el programa de asma del ministerio de Salud de la Provincia que provee medicación gratuita a unos 30 mil niños bonaerenses.
En rigor, buena parte de los afectados recurre a la llamada medicación de rescate con broncodilatores porque tiene síntomas de obstrucción. Sin embargo, para que esta enfermedad no provoque este tipo de sobresaltos hoy existen fármacos preventivos (corticoesteroides tópicos bronquiales) y, como complemento, antileucotridenos, medicamentos que sirven para reducir la inflamación de la mucosa bronquial.
Además, para aquellos pacientes que desencadenan asma a partir de una alergia bronquial -que son mayoría entre los afectados-, se emplea la inmunoterapia. “Ésta consiste en inyectar al paciente dosis crecientes del alergeno al que es hipersensible”, explicó Ghiani, y agregó que esto provoca una “modulación del sistema inmune que disminuye la reacción, es decir, que provoca cierta ‘tolerancia’ cada vez que el paciente se ve expuesto a la sustancia a la que le tiene alergia”.
Este tipo de terapéutica se emplea en forma gratuita en varios de los hospitales provinciales, como el Rossi, San Martín y San Juan de Dios de La Plata y el servicio de neumotisiología de Tandil, entre otros.
Según explicó el especialista Mario Macuso, en el hospital provincial San Juan de Dios de La Plata la rehabilitación de los pacientes comprende “además del aspecto farmacológico, la educación del paciente y su familia, el entrenamiento de los músculos respiratorios y de miembros inferiores y superiores, soporte nutricional, psicosocial y, en ciertos casos oxigenoterapia y fisioterapia respiratoria”.
El riesgo es que cuando el asma no está controlada, los bronquios están siempre inflamados, lo cual deja al paciente más expuesto a las crisis, que se manifiestan con dificultad para respirar, tos, silbidos en el pecho y sensación de ahogo. En estas circunstancias el asmático se fatiga, no puede entrar ni sacar el aire porque los bronquios se inflaman y taponan.
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