Informe sobre la participación de la OMS en el ejercicio mundial de emergencia nuclear

Estos ejercicios a gran escala se realizan cada tres a cinco años para evaluar la preparación y la capacidad de respuesta ante emergencias e identificar áreas que requieren mejoras.

El 25 de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) concluyó su participación en un ejercicio de emergencia nuclear de 36 horas organizado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El ejercicio formó parte del Ejercicio de Convención de Nivel 3 del OIEA (ConvEx-3), el nivel más alto y complejo de sus ejercicios de emergencia. Estos ejercicios a gran escala se realizan cada tres a cinco años para evaluar la preparación y la capacidad de respuesta ante emergencias e identificar áreas que requieren mejoras. El último ejercicio ConvEx-3 se realizó en 2021 en cooperación con los Emiratos Árabes Unidos.

El ejercicio, en el que participaron más de 75 países y 10 organizaciones internacionales, se basó en un simulacro de accidente en una central nuclear de Rumania, que provocó la liberación de cantidades significativas de material radiactivo. Los países y organizaciones participantes intercambiaron información en tiempo real, evaluaron la evolución de los riesgos, coordinaron sus comunicaciones y decidieron las medidas de protección adecuadas, incluida la respuesta médica.

Como parte de la simulación, la OMS creó un Equipo de Apoyo a la Gestión de Incidentes, compuesto por expertos de las oficinas nacionales, regionales y de la sede. Los equipos de la OMS colaboraron con las autoridades nacionales para monitorear el impacto en la salud pública, elaboraron mensajes de salud pública sobre medidas de protección y brindaron orientación sobre apoyo en materia de salud mental a las comunidades afectadas y al personal de respuesta a emergencias.

Entre las novedades de este año se incluyen la estrecha coordinación de las medidas de protección entre los países vecinos, Bulgaria y la República de Moldavia, el despliegue de misiones de asistencia internacional y el reto adicional que suponen las amenazas a la ciberseguridad. Se utilizó un simulador ampliado de redes sociales para probar estrategias de comunicación en situaciones de crisis.

Mediante la simulación de emergencias nucleares transfronterizas de alto riesgo, estos ejercicios ponen a prueba las estructuras existentes y la preparación técnica, contribuyen a generar confianza y fortalecen una respuesta mundial coordinada. La labor continua de la OMS para fortalecer la protección radiológica del público, los pacientes y los trabajadores en todo el mundo incluye proporcionar a los Estados Miembros orientación, herramientas y asesoramiento técnico basados ​​en la evidencia sobre cuestiones de salud pública relacionadas con la radiación ionizante y no ionizante.

Tras el ejercicio, el OIEA recopilará y publicará un análisis detallado de las mejores prácticas y las áreas de mejora. La OMS revisará las lecciones aprendidas y ajustará los procesos en consecuencia.

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