Investigación clínica y medicina personalizada: avances que están transformando el tratamiento del cáncer

En el año de su centenario, el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT) destaca el rol de la investigación clínica en el desarrollo de nuevas terapias oncológicas y en el acceso a tratamientos innovadores para los pacientes.

La oncología atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia. En las últimas dos décadas, enfermedades que antes tenían pronósticos acotados comenzaron a tratarse con terapias que modifican la respuesta inmune, bloquean señales moleculares específicas o atacan al tumor con una precisión sin precedentes. Detrás de cada uno de esos avances hay un denominador común: la investigación clínica.

Este proceso —mediante el cual nuevos tratamientos son evaluados en condiciones controladas antes de llegar al mercado— es el eslabón que conecta el descubrimiento científico con la práctica médica. En la Argentina, la investigación clínica en oncología es llevada adelante por una red de hospitales públicos, instituciones académicas y centros privados de alta complejidad. El Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento (IADT) forma parte de esa red desarrollando estudios de investigación clínica en oncología bajo normas de Buenas Prácticas Clínicas, con la supervisión de comités independientes de ética médica y la aprobación y el control permanente de la ANMAT. Como institución privada de alta complejidad, ofrece además una infraestructura integrada y equipos multidisciplinarios que acompañan a los pacientes durante todo el proceso de investigación y tratamiento.

“Sin duda, el gran avance en oncología gracias a la investigación clínica ha sido la adquisición de conocimientos sobre la biología molecular de los tumores, la relación entre la inmunidad y las células tumorales, y el desarrollo de nuevos tratamientos que, en muchos casos, modificaron la práctica médica diaria porque demostraron resultados superiores a los disponibles hasta ese momento”, explica el Dr. Juan Cundom, médico oncólogo, jefe del Servicio de Oncología Clínica del Instituto Alfredo Lanari (UBA) y referente del área de Investigación Clínica del IADT.

Según el especialista, la inmunoterapia y las terapias dirigidas han revolucionado el tratamiento del cáncer durante los últimos 20 años. «La aparición de nuevos fármacos permite mayores tasas de supervivencia, incluso en pacientes con diagnósticos avanzados, además de una mejora significativa en la calidad de vida y la tolerancia a los tratamientos», afirma. La cronificación de algunos tipos de cáncer, antes considerados inevitablemente letales, es actualmente una realidad clínica posible gracias a estos avances y, a raíz de ello, muchos pacientes pueden convivir con la enfermedad durante largos períodos con buena calidad de vida.

La participación en ensayos clínicos permite a los pacientes acceder a terapias innovadoras en investigación, además del mejor estándar disponible de diagnóstico y tratamiento para su enfermedad. Quienes participan reciben atención dedicada, controles frecuentes y seguimiento integral dentro de una institución de alta complejidad como el IADT, con acceso a tecnología y recursos médicos especializados. Tanto los participantes como sus coberturas de salud se encuentran exentos de los costos asociados a la investigación. Asimismo, se aplican procedimientos específicos para garantizar la preservación de datos sensibles y confidenciales.

«Formar parte de ensayos clínicos no solo representa una oportunidad de acceso temprano a nuevas terapias, sino también una contribución para futuros pacientes que padecen la misma enfermedad. Estos estudios tienen un enorme valor científico y social», destaca el Dr. Cundom.

La investigación clínica es, además, una actividad esencialmente multidisciplinaria. Requiere del trabajo articulado entre médicos, investigadores, farmacéuticos, bioquímicos, especialistas en diagnóstico por imágenes y profesionales de enfermería que, de manera coordinada, garantizan la calidad y seguridad de cada estudio. En el IADT, la Lic. Yésica Fontela es la coordinadora principal de los estudios clínicos y, junto al equipo de médicos de investigación, desarrollan diariamente las actividades del servicio como la evaluación de los pacientes dentro de los protocolos, la interacción con los patrocinadores de los estudios y todo el marco regulatorio que implican estas tareas, contribuyendo sistemáticamente a resguardar la seguridad de los participantes en los estudios.

La Argentina ocupa hoy en día un lugar destacado en América Latina en investigación clínica oncológica, que representa el 30% de todas las investigaciones farmacológicas del país. La participación en protocolos multinacionales genera oportunidades terapéuticas para pacientes locales, posiciona a los investigadores y centros argentinos como interlocutores relevantes en el desarrollo global de nuevas terapias, y atrae el interés sostenido de patrocinadores internacionales.

El Dr. Cundom anticipa un horizonte centrado en la medicina de precisión: «El objetivo es claro: una adecuada selección de pacientes para obtener mayores beneficios terapéuticos y reducir los efectos adversos. Para ello, será clave seguir fortaleciendo herramientas como la biología molecular, las plataformas diagnósticas avanzadas, la inteligencia artificial aplicada al desarrollo de fármacos y la optimización de los tiempos regulatorios».

Ante los avances constantes en oncología, las instituciones médicas tienen un papel clave no solo en la aplicación de nuevos tratamientos, sino también en la generación de la evidencia que permite desarrollarlos. El IADT desempeña ese rol, con estudios activos, un equipo especializado y una trayectoria que se traduce en nuevas oportunidades terapéuticas concretas para los pacientes.

Compartir esta noticia en tus redes

Noticias relacionadas