No tengo tiempo, la excusa más común para no hacer ejercicio

La mayoría de las personas sedentarias señala la falta de tiempo como su principal impedimento para hacer ejercicio.

Imagine que llega a casa después de un día agotador de trabajo y tareas familiares. ¿Hacer ejercicio? Su intención quizá era salir a caminar o ir al gimnasio, pero una voz interna —y el reloj— le dicen: “No tengo tiempo”. No está solo: la falta de tiempo es, con diferencia, la barrera más citada para la actividad física regular. En España, las encuestas lo confirman: la mayoría de las personas sedentarias señala la falta de tiempo como su principal impedimento (un 34,6% de la población), muy por encima de otras razones como la falta de interés o los problemas de salud. No es de extrañar entonces que casi la mitad de los españoles no practique deporte alguno de forma habitual. Y esta realidad trasciende fronteras: a nivel global, uno de cada cuatro adultos (unos 1.400 millones de personas) no alcanza las recomendaciones mínimas de actividad física.

Paradójicamente, a pesar de no tener tiempo, dedicamos varias horas al día a actividades sedentarias. Por ejemplo, los españoles pasan de media más de tres horas diarias viendo la televisión. Minutos y horas se escapan en redes sociales, streaming o simplemente en el sofá recuperando energías. Entonces, ¿realmente nos falta tiempo o el ejercicio no está siendo prioridad? Planteada así la pregunta, puede hacernos reflexionar. Para ayudarnos a entender por qué el tiempo se vive como ese obstáculo insalvable, un grupo de investigadores ha propuesto un nuevo enfoque que va más allá de la simple excusa.

Con el objetivo de profundizar en la excusa del tiempo, científicos internacionales desarrollaron en 2024 el modelo EXPERT (acrónimo en inglés de Exercise Participation Explained in Relation to Time). Este modelo plantea que cuando decimos “no tengo tiempo”, en realidad estamos englobando varias cuestiones diferentes. En concreto, identifica cuatro dimensiones temporales que influyen en la práctica de ejercicio.

Cada persona tiene momentos del día en que se siente con más energía o le resulta más cómodo hacer ejercicio. Hay quienes rinden mejor por la mañana y quienes aprovechan la noche; algunos disfrutan sesiones largas el fin de semana, mientras otros prefieren pequeñas rutinas diarias. Son nuestras preferencias horarias y necesidades personales de tiempo: básicamente, cuándo y cuánto nos gusta o podemos ejercitarnos en cada sesión.

En resumen, “no tener tiempo” no significa lo mismo para todas las personas ni en todas las situaciones. Depende de nuestras preferencias (qué momento elegimos), de la autonomía para manejar nuestra agenda, de las condiciones objetivas de nuestro día a día y de cómo encajamos efectivamente la actividad física en ese horario. El modelo EXPERT nos invita a analizar estas facetas para encontrar por dónde se nos escapa el tiempo. Así, en lugar de darnos por vencidos, podemos descubrir estrategias para hacerle hueco al ejercicio de manera realista y personalizada.

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