Argentina tendrá un Observatorio Nacional de Desertificación

La Secretaría de Ambiente, el INTA y el Conicet acordaron evaluar y monitorear en conjunto la degradación de las tierras, que afecta las tres cuartas partes del territorio nacional.

Argentina, China, Cuba, Túnez, Senegal y Sudáfrica aplican el programa piloto de monitoreo. En una reunión realizada en enero en San Carlos de Bariloche, de la que participaron, por el CONICET, Osvaldo Lema, miembro del directorio, y Jorge Tezón, gerente de Desarrollo Científico y Tecnológico, más la presencia de Patricia Areco, de FAO Argentina, se decidió desarrollar estrategias comjuntas que contribuyan a la lucha contra la desertificación, a partir de la creación de un observatorio nacional y de sitios piloto donde se elaboren y evalúen las buenas prácticas de manejo y conservación de las tierras.

Esta iniciativa se enmarca en el acuerdo firmado por la Secretaría de Ambiente y el Conicet para avanzar en un proyecto que tiene como antecedente el LADA (Land Degradation Assessment in Drylands) sobre Evaluación de la Degradación de Tierras en Zonas Áridas, en Argentina y del cual participaron también el INTA y las universidades nacionales de Buenos Aires y Córdoba.

El propósito de este sistema nacional es identificar las causas de la desertificación, prever los riesgos (monitoreo) y cooperar en la remediación de los ecosistemas afectados.

El compromiso es hacer crecer esta herramienta para que nos permita incluir la información científica y técnica disponible y futura. Asimismo es tarea del LADA el desarrollo de indicadores validados científicamente y aceptados internacionalmente.

Este no es un tema menor en la Argentina donde tres cuartas partes de nuestros ecosistemas terrestres están sobre suelos secos, semiáridos o áridos afectados por los impactos antrópicos y climáticos.

Este programa intenta intercambiar información sobre el estado de los ecosistemas frágiles afectados por la desertificación incluido el recurso suelo.

La Convención Internacional de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) define a este proceso como la degradación de las tierras áridas, semiáridas y subhúmedas secas resultantes de diversos factores, tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas.

Los países signatarios de esta Convención, entre los que se encuentra la Argentina, han tomado conciencia que la desertificación y la sequía constituyen problemas de dimensiones mundiales, que afectan el desarrollo sostenible, por la relación que guardan con la pobreza, la salud, la desnutrición, la falta de seguridad alimentaria y los problemas derivados de la migración, el desplazamiento de personas y la dinámica geográfica.

Compartir esta noticia en tus redes

Noticias relacionadas