El director de la OPS destaca el compromiso regional para la eliminación de la lepra

“Hablar de la lepra hoy implica reconocer que nos enfrentamos a una enfermedad ancestral y a profundos desafíos actuales”, afirmó el Dr. Barbosa.

(OPS) La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reafirmó su compromiso con la eliminación de la lepra durante la Conferencia Nacional de Alto Nivel sobre la Enfermedad de Hansen celebrada ayer en Río de Janeiro, donde el Director de la OPS, Dr. Jarbas Barbosa, participó en la inauguración del evento y presentó una ponencia sobre los desafíos de la lepra en el siglo XXI.

“Hablar de la lepra hoy implica reconocer que nos enfrentamos a una enfermedad ancestral y a profundos desafíos actuales”, afirmó el Dr. Barbosa. “No se trata solo de un problema epidemiológico, sino también de una prueba de nuestra capacidad para promover la equidad, los derechos humanos y sistemas de salud resilientes”.

A pesar de los avances en el tratamiento y las políticas de salud, la lepra sigue siendo un desafío en la Región de las Américas. Antes de la pandemia de COVID-19, se notificaban alrededor de 30 000 casos al año. La interrupción de los servicios de detección durante la pandemia provocó una aparente disminución de los casos, con menos de 20 000 notificados en 2020, seguida de una recuperación parcial en 2022.

En 2024, aproximadamente el 13% de los 172.717 nuevos casos notificados en todo el mundo se produjeron en América, y más del 90% se concentraron en Brasil.

Otros países, entre ellos Venezuela, Colombia, Paraguay, Argentina, Cuba, México y la República Dominicana, siguen registrando transmisión activa, mientras que Uruguay y varios países de Centroamérica y el Caribe reportan menos de 10 casos por año, acercándose a la interrupción de la transmisión.

Este mes, Chile se convirtió en el primer país de América —y el segundo del mundo— en ser oficialmente certificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por la eliminación de la lepra.

“La distribución desigual de los casos refleja profundos determinantes sociales como la pobreza, el acceso limitado a los servicios de salud y las vulnerabilidades estructurales”, afirmó el Dr. Barbosa. “Los focos de transmisión persisten en zonas rurales y entornos urbanos vulnerables, lo que requiere una vigilancia activa y una sólida integración con la atención primaria de salud”, añadió.

Compromiso regional y global

El Dr. Barbosa también destacó que la Iniciativa para la Eliminación de Enfermedades de la OPS —que busca eliminar más de 30 enfermedades transmisibles para 2030, incluida la lepra— está alineada con la estrategia mundial de la OMS “Hacia la Lepra Cero”. Esta estrategia establece metas progresivas: primero, la interrupción de la transmisión, medida por la ausencia de casos autóctonos en niños menores de 15 años; y posteriormente, la eliminación de la enfermedad, definida como cero casos autóctonos nuevos durante al menos tres años consecutivos después de la interrupción de la transmisión. La estrategia también promueve la reducción de las discapacidades de grado 2 y la eliminación del estigma asociado a la enfermedad.

La OPS sigue apoyando a los países de la región para fortalecer la vigilancia, la prevención, el diagnóstico precoz y la atención integral de la lepra. Esta cooperación técnica incluye la capacitación del personal sanitario, acciones para reducir el estigma y la discriminación, y el fortalecimiento de las capacidades para gestionar las complicaciones a largo plazo y fomentar el autocuidado entre las personas afectadas por la enfermedad, muchas de las cuales viven con discapacidades crónicas. Estos esfuerzos buscan mejorar su calidad de vida y, al mismo tiempo, avanzar hacia la interrupción de la transmisión.

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