El Garrahan refaccionó 10 habitaciones de guardia

Por primera vez en 39 años, el Hospital remodeló integralmente las primeras 10 habitaciones donde descansan los médicos de guardia.

El Hospital Garrahan se encuentra en una etapa de crecimiento sin precedentes en su historia, tras una decisión firme de ordenar las cuentas de la institución, administrar sus recursos de manera eficiente e invertir en donde realmente hace la diferencia. Este proceso contempla la necesidad y la obligación de darle a los profesionales de la salud cada vez mejores condiciones de trabajo.

Muchos de los médicos que trabajan en el hospital pasan largas jornadas de trabajo y, en varios casos, permanecen allí durante la noche. Por esa razón, mejorar los espacios donde trabajan y descansan significa mejorar las condiciones en las que se sostiene la atención de los pacientes.

Las habitaciones de guardia estuvieron abandonadas durante mucho tiempo. La falta de mantenimiento se reflejaba en paredes, pisos y techos deteriorados, problemas de iluminación, mobiliario antiguo y condiciones que no estaban a la altura del gran trabajo que realizan día a día.

Sin embargo, el nuevo Garrahan cuida a sus médicos y, por esa razón, se avanzó en una obra que se tendría que haber realizado hacía mucho tiempo: remodelar de cero los lugares donde descansa el personal. Se renovaron las primeras 10 habitaciones de guardia, de las 64 existentes en el hospital. Esta renovación representa el primer paso de una medida que busca mejorar las condiciones de trabajo del personal de salud.

Cada espacio fue intervenido de manera integral: se renovaron pisos, paredes, cielorrasos, instalaciones eléctricas e iluminación, se pusieron nuevamente en funcionamiento los equipos de climatización y se incorporaron cerraduras electrónicas, cortinas blackout y nuevos espacios de lectura junto a las camas. También se renovaron por completo los baños, con nuevos revestimientos, artefactos y duchas.

Los espacios de usos común que los profesionales comparten durante sus jornadas también fueron puestos en valor: se renovaron la circulación y el comedor, se mejoraron pisos, paredes, cielorrasos, iluminación e instalaciones, y se reacondicionaron depósitos, y una nueva oficina para el piso. Incluso la terraza fue recuperada y transformada en un espacio más funcional y confortable. Es una renovación integral que busca que cada lugar del Hospital esté a la altura de quienes trabajan todos los días para cuidar a nuestros pacientes.

Todo esto forma parte del plan de obras más ambicioso de la historia del Garrahan, una inversión superior a los 30 mil millones de pesos que busca posicionarlo como el mejor hospital pediátrico de América Latina. Y con esta obra está más cerca de lograrlo.

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