«Los países han fortalecido sus programas de inmunización de rutina»

Así lo aseguró el Dr. Jarbas Barbosa, Director de la OPS. Sin embargo, advirtió que el resurgimiento del sarampión es una advertencia de que no se pueden dar por sentados estos logros.

La vacunación infantil en las Américas continuó recuperándose en 2025, con una disminución del número de niños menores de un año sin vacunar, que pasó de 1,3 millones a 1,1 millones. Sin embargo, la disminución de la cobertura de vacunación contra el sarampión está dejando a las comunidades cada vez más vulnerables a los brotes, según las últimas Estimaciones de Cobertura Nacional de Inmunización (WUENIC) de la OMS y UNICEF, publicadas hoy.

Se está avanzando en el fortalecimiento de los programas de inmunización de rutina en la región: la cobertura con la primera dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP1) alcanzó el 92%, mientras que la cobertura con la tercera dosis (DTP3) se mantuvo estable en el 86%, lo que confirma que las Américas no solo se han recuperado de los reveses relacionados con la pandemia, sino que también han superado los niveles de inmunización de rutina previos a la pandemia.

“Las Américas han demostrado que el progreso es posible. Los países han fortalecido sus programas de inmunización de rutina, han reducido el número de niños que no reciben vacunas que salvan vidas y siguen siendo líderes mundiales en áreas importantes como la vacunación contra el VPH. Pero el resurgimiento del sarampión es una advertencia de que no podemos dar por sentados estos logros”, dijo el Dr. Jarbas Barbosa, Director de la OPS.

Desafíos persistentes en la cobertura del sarampión

La cobertura de vacunación contra el sarampión, que aumentó en 2024, experimentó un descenso en 2025. Desde 2024, la cobertura con la primera dosis de la vacuna contra el sarampión (MCV1) ha caído del 89 % al 88 %, mientras que la cobertura con la segunda dosis (MCV2) ha descendido del 79 % al 78 %, ambas muy por debajo del 95 % necesario para prevenir brotes de esta enfermedad altamente contagiosa. 

Las estimaciones también revelan marcadas diferencias en la cobertura, tanto entre países como dentro de ellos. Si bien algunos han alcanzado sistemáticamente una cobertura de vacunación contra el sarampión superior al 90 %, otros se mantienen muy por debajo de este umbral, lo que refleja persistentes desigualdades geográficas y socioeconómicas en el acceso a los servicios de inmunización. 

Varios países de la región siguen respondiendo a brotes de sarampión, la mayoría de los cuales se han producido entre personas no vacunadas o que no habían recibido todas las dosis recomendadas. Estos brotes ponen de manifiesto la rapidez con la que el sarampión puede propagarse cuando persisten las deficiencias en la inmunidad, lo que subraya la importancia de seguir invirtiendo en mantener una alta cobertura de vacunación, sistemas de vigilancia sólidos y una capacidad de respuesta rápida ante los brotes.

“Mientras el sarampión siga circulando en cualquier parte del mundo, ningún país ni comunidad puede permitirse bajar la guardia. La vacunación es nuestra mejor protección, y debemos seguir trabajando para llegar a todos los niños, cerrar las brechas de inmunidad y mantener los altos niveles de cobertura necesarios para prevenir brotes”, añadió el Dr. Jarbas Barbosa.

El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo. Incluso pequeños grupos de población con baja cobertura de vacunación pueden permitir que la transmisión continúe y alimentar brotes. Lograr y mantener una cobertura de al menos el 95 % con dos dosis de una vacuna contra el sarampión en todas las comunidades sigue siendo fundamental para interrumpir la transmisión y proteger a las poblaciones vulnerables.

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