Migraña: cuáles son los factores que pueden desencadenarla
El Hospital Británico de Buenos Aires destaca la importancia de visibilizar esta enfermedad: reconocer su diagnóstico, los factores desencadenantes y cómo tratarla.
En el marco del Día Internacional de Acción contra la Migraña, el Hospital Británico de Buenos Aires destaca la importancia de visibilizar esta enfermedad que puede ser muy limitante para la persona que lo padece.
Cefalea es el término general para cualquier dolor de cabeza, pero la migraña es un tipo específico de dolor de cabeza con características clínicas bien definidas. La migraña se caracteriza por un dolor pulsátil, por lo general hemicraneana (sólo la mitad de la cabeza), con una intensidad de moderada a severa y se acompaña con hipersensibilidad a la luz, ruidos, olores y hasta puede llegar con vómitos.
La migraña se caracteriza por un dolor que limita las actividades habituales y puede durar entre 4 y 72 horas, si la persona no recibe el tratamiento adecuado. “A nivel mundial, el 14% de la población sufre de migraña y en la Argentina, el 7,3% padece migraña, según el estudio AMIGOS”, comenta la Dra. Lourdes Molina, médica neuróloga especialista en cefaleas del Hospital Británico (M.N. 127.959).
El diagnóstico de la migraña es clínico. Para ello es fundamental que la persona realice la consulta médica. “La persona debe consultar al médico cuando tiene dolores recurrentes, prolongados que no ceden con los analgésicos habituales. O cuando necesita tomar mayor cantidad de analgésicos -esto sería más de 6 comprimidos de analgésicos al mes-; cuando el dolor es invalidante o si notó cambios en las características del habituales de ese dolor. Recordemos que la migraña no es un simple dolor de cabeza”, amplía la Dra. Molina.
Factores que pueden desencadenar una crisis de migraña y qué hacer para evitarlo
Los factores que pueden favorecer una crisis de migraña pueden variar según las personas, pero usualmente se asocian con:
- Ayuno prolongado.
- Deshidratación.
- Alteraciones del sueño.
- Estrés.
- Consumo de alimentos como condimentos o alcohol.
- Cambios hormonales: principalmente durante el periodo menstrual y con el descenso de los estrógenos.
- Estímulos sensoriales: luz intensa o intermitente, ruidos fuertes, determinados olores.
- Calor intenso o cambios meteorológicos.
No obstante, la persona puede realizar algunos cambios de hábitos que contribuyen a disminuir la frecuencia o intensidad de las crisis como: evitar el ayuno prolongado, mantenerse siempre hidratado, realizar actividad física aeróbica de forma diaria y mantener una buena higiene de sueño.
“En cuanto a tratamientos, en la actualidad contamos con terapias específicas para migraña como los anticuerpos monoclonales, que se aplican una vez por mes de manera subcutánea. También están los Gepantes, que son tratamientos orales usados para el momento agudo, es decir cuando se produce el ataque de migraña como también de forma preventiva. Además, está disponible desde hace más de diez años, la aplicación de toxina botulínica”, concluye la Dra. Molina.
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