Oncología: la EMA ha aprobado cerca de 200 nuevos tratamientos en tres décadas

La innovación en cáncer atraviesa uno de los periodos de mayor crecimiento de su historia en Europa.

(ABC) Así lo pone de manifiesto el último análisis realizado por Thomas Hofmarcher, director de Investigación del Swedish Institute for Health Economics (IHE, por sus siglas en inglés), y publicado por la patronal de la industria farmacéutica europea, EFPIA, que destaca el aumento sostenido de aprobaciones de nuevos medicamentos oncológicos por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) durante las últimas tres décadas.

Durante los últimos 30 años, casi 200 nuevos medicamentos contra el cáncer han sido aprobados por la EMA, señala Hofmarcher en el informe ‘Comparator Report on Cancer in Europe 2025’. Mientras que entre 1995 y 1999 se autorizaba aproximadamente un nuevo tratamiento al año, entre 2020 y 2024 la cifra media ascendió a 13 aprobaciones anuales.

Según el experto, esta aceleración es consecuencia directa de los avances científicos registrados en áreas como la biología molecular, la inmunología y la genómica, que han permitido comprender el cáncer como cientos de entidades biológicamente distintas en lugar de una única enfermedad. Como resultado, la quimioterapia de talla única ha dado paso cada vez más a estrategias de tratamiento personalizadas basadas en terapias dirigidas e inmunoterapias.

Las terapias dirigidas han sido uno de los principales motores de este crecimiento. Anticuerpos monoclonales, inhibidores de tirosina quinasa, conjugados anticuerpo-fármaco y anticuerpos biespecíficos forman parte de una nueva generación de tratamientos desarrollados para actuar sobre alteraciones moleculares específicas presentes en distintos tumores.

Más de 300 nuevas indicaciones

Además de los nuevos medicamentos, la EMA ha autorizado más de 300 ampliaciones de indicación para productos ya comercializados. Estas nuevas indicaciones incluyen el uso de fármacos en estadios más tempranos de la enfermedad, nuevos tipos tumorales o poblaciones pediátricas.

Hofmarcher subraya que estas extensiones suelen pasar desapercibidas pese a su relevancia clínica. El especialista destaca además que el aumento registrado a partir de 2015 coincide con la llegada de las inmunoterapias, especialmente los inhibidores de puntos de control inmunitario, que acumulaban cerca de 100 indicaciones aprobadas a finales de 2024.

La tendencia, añade, «no muestra signos de desaceleración». La oncología representa actualmente la mayor área de investigación clínica a nivel mundial. En 2023 concentró el 29% de todos los ensayos clínicos iniciados, frente al 27% registrado en 2018. Asimismo, los medicamentos oncológicos supusieron el 28% de todos los nuevos principios activos recomendados para aprobación por la EMA en 2024.

El caso del mieloma múltiple

El informe también analiza la relación entre innovación terapéutica y supervivencia de los pacientes. Los cánceres hematológicos concentraron el 38% de todas las aprobaciones de nuevos medicamentos, pese a representar únicamente alrededor del 8% de los nuevos diagnósticos de cáncer.

El mieloma múltiple constituye el ejemplo más representativo de este fenómeno. Según Hofmarcher, la incorporación sucesiva de inhibidores del proteasoma, agentes inmunomoduladores, anticuerpos monoclonales, terapias CAR-T y anticuerpos biespecíficos ha tenido un efecto transformador en el pronóstico de la enfermedad. Como resultado, la supervivencia a cinco años pasó de aproximadamente el 30% a mediados de los años noventa a cerca del 60% en torno a 2020.

Por el contrario, algunos tumores sólidos han experimentado una innovación mucho más limitada. El autor destaca el caso del cáncer de útero, que no recibió ninguna nueva aprobación farmacológica entre 1995 y 2020 y cuya supervivencia a cinco años permaneció prácticamente sin cambios durante ese periodo.

Si bien los medicamentos no son el único factor que impulsa mejores resultados, la asociación entre una innovación terapéutica sostenida y la mejora de la supervivencia es difícil de ignorar, afirma.

Vacunas de ARNm y terapias génicas, próximas protagonistas

De cara al futuro, Hofmarcher anticipa una nueva ola de innovación que podría estar protagonizada por tecnologías completamente diferentes a las actuales. Entre las líneas de investigación más avanzadas cita las terapias celulares, las vacunas terapéuticas contra el cáncer basadas en ARN mensajero, las tecnologías PROTAC, la edición genética, la terapia génica, la viroterapia oncolítica y las plataformas de interferencia de ARN.

Estas no son mejoras incrementales, sino mecanismos de acción fundamentalmente nuevos, sostiene el investigador, quien considera que la amplitud de la cartera de desarrollo demuestra que la innovación en oncología no es un auge temporal, sino una transformación estructural de la atención al cáncer.

No obstante, el autor advierte de que el rápido ritmo de innovación también genera presión sobre las agencias reguladoras y los organismos de evaluación de tecnologías sanitarias. El reto, concluye, no es ralentizar la innovación, sino garantizar que los nuevos avances lleguen a los pacientes de forma oportuna, sostenible y equitativa.

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