Un mes después del terremoto de Colombia, la OPS/OMS continúa apoyando la respuesta

La Organización está apoyando a las autoridades sanitarias de Colombia para que mantengan los servicios esenciales, refuercen la vigilancia epidemiológica y atiendan las necesidades sanitarias cambiantes de las comunidades afectadas.

Un mes después del terremoto de magnitud 7,4 que azotó el oeste de Colombia, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) continúa trabajando con las autoridades sanitarias nacionales y locales de Colombia para apoyar la respuesta de emergencia, la recuperación y la estabilización, al tiempo que mantiene los servicios de salud esenciales y aborda los riesgos emergentes para la salud pública.

Al 4 de septiembre, 331 personas habían fallecido, 4.519 resultaron heridas y 122 permanecían desaparecidas, mientras que 466.606 personas se vieron afectadas en 498 municipios de 16 departamentos. Valle del Cauca y Risaralda concentran el 93,4% de las muertes confirmadas por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia.

El terremoto también causó daños significativos a la infraestructura sanitaria. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reporta que 400 centros de salud resultaron afectados en 14 de los 16 departamentos impactados. Con el apoyo de la OPS/OMS, el Ministerio de Salud y Protección Social ha realizado evaluaciones rápidas de 278 centros de salud en 44 municipios para determinar su estado operativo, capacidad y necesidades. Persisten importantes necesidades en materia de salud.

«Al cumplirse un mes del terremoto, la OPS/OMS sigue trabajando estrechamente con las autoridades sanitarias nacionales y locales de Colombia para garantizar que las necesidades de salud de las comunidades afectadas sigan siendo una prioridad», declaró Ana Rivière Cinnamond, Representante de la OPS/OMS en Colombia. «Nuestro enfoque ahora está en apoyar la continuidad y la recuperación de los servicios esenciales de salud, fortalecer la vigilancia y la prevención de enfermedades, y abordar los riesgos para la salud mental y otros riesgos para la salud pública a medida que surjan, en particular para las poblaciones más afectadas y en mayor riesgo».

La respuesta también continúa en los albergues temporales de emergencia. De los 112 albergues evaluados, 79 permanecen activos y dan cobijo a 4.060 personas, principalmente en Risaralda, Buenaventura y Chocó.

Proteger la salud y mantener los servicios esenciales

Desde el primer día de la emergencia, la OPS/OMS ha trabajado conjuntamente con el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de Salud y las autoridades sanitarias departamentales y distritales para mantener los servicios de salud y reducir los riesgos para la salud pública.

  • Evaluaciones de centros sanitarios: Apoyar las evaluaciones rápidas de las instalaciones dañadas para identificar las limitaciones operativas e informar las labores de recuperación.
  • Vigilancia de la salud pública: Apoyar al Instituto Nacional de Salud y a las autoridades locales para fortalecer la vigilancia y monitorear los riesgos para la salud en los refugios temporales, incluyendo la detección temprana y la investigación de brotes.
  • Agua, saneamiento e higiene: Apoyar a las autoridades de Chocó, Buenaventura y Cali para evaluar las condiciones sanitarias y ambientales en los albergues temporales y mejorar el acceso a agua potable, saneamiento e higiene.
  • Prevención de la malaria y el dengue: Apoyo al control integrado de vectores, que incluye el diagnóstico, la búsqueda activa de casos, la distribución de mosquiteros, el fortalecimiento de la vigilancia y la educación comunitaria.
  • Inmunización: Apoyar a las autoridades para que mantengan los servicios de vacunación, evalúen las necesidades de inmunización y aborden los daños a la infraestructura de la cadena de frío, incluida la vacunación en refugios y otros lugares prioritarios.
  • Salud mental y apoyo psicosocial: Apoyar la formación en primeros auxilios psicológicos y fortalecer los servicios de salud mental para las poblaciones afectadas y los servicios de emergencia, en particular para aquellos que se enfrentan a mayores vulnerabilidades.
  • Coordinación del Clúster de Salud: Apoyar la coordinación entre los socios del sector salud para identificar necesidades, fortalecer la respuesta y dirigir los recursos disponibles a las zonas más afectadas.

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