Pedro Lylyk fue distinguido como doctor honoris causa por la UBA
La Universidad de Buenos Aires le otorgó la distinción académica por sus cuatro décadas de innovación médica.

La noche del martes 2 de diciembre de 2025 marcó una jornada especial en la Facultad de Medicina. El ritmo cotidiano de los pasillos cambió por la expectación del Aula Magna, donde autoridades y referentes del ámbito científico ocuparon sus lugares minutos antes de las 19:30 hs.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) entregó su máxima distinción, el Doctorado Honoris Causa, al Prof. Dr. Pedro Lylyk. El decano de la facultad, el Dr. Luis Ignacio Brusco, presidió el acto oficial. La ceremonia reconoció al homenajeado como una figura central de la neurocirugía endovascular y destacó sus cuatro décadas de aportes en medicina, tecnología e innovación.
El Dr. Brusco dio inicio al acto con un discurso que destacó la trayectoria profesional y la importante huella que marcó Pedro Lylyk en la medicina tanto Argentina como mundial. “Es para mí un honor como decano de la Facultad de Medicina de Buenos Aires distinguir a una figura excepcional de la medicina argentina e internacional. Amigo personal, además. Celebramos a un profesional cuya trayectoria ha marcado un paradigma de la manera en que concebimos el tratamiento de las enfermedades neurológicas y neurovasculares. Reconocemos con orgullo al doctor honoris causa Pedro Lylyk, especialista y pionero en cirugía vascular en Argentina”, indicó.
Y agregó: “Este reconocimiento refleja no solo lo que hiciste, sino lo que has inspirado, fundamentalmente en todos tus discípulos: creaste una escuela. Es un homenaje a tu obra académica, de investigación, de distinción, y una reformulación de tu compromiso institucional, fundamentalmente con la Facultad de Medicina. Reconocemos también tu trabajo en las políticas y en la estructura de innovación en la ciencia, y en el humanismo médico que representás de manera ejemplar”.
El homenaje marcó el regreso del Dr. Pedro Lylyk a sus orígenes académicos. Se graduó como médico en esa misma Universidad de Buenos Aires y completó su residencia en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez bajo la tutela del Prof. Dr. Raúl Carrea, donde ejerció como Jefe de Residentes. Su búsqueda de conocimiento lo llevó luego al extranjero como fellow en la Universidad de Western Ontario y en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), etapas donde aprendió de maestros históricos como Charles Drake y Fernando Viñuela.
Protagonizó avances médicos decisivos. En 1991 concretó la primera embolización de un aneurisma cerebral con coils en Latinoamérica y, en 1996, introdujo el stent intracraneal en la terapéutica vascular, logros que cimentaron su prestigio global.
Luego, el Ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, subió al podio para decir unas palabras dedicadas a su colega y amigo: “Un orgullo y un día muy emocionante poder estar acá al lado de Pedro. Nos conocemos desde los años ochenta. Hemos recorrido un montón de cosas juntos. Pedro es un tipo magnífico, un emprendedor, una persona que luchó toda su vida. Hay una frase que yo usé siempre cuando dirigía la fundación, sobre todo los días que empezaban las residencias, y a los chicos les decía que en medicina, que es lo que a nosotros nos toca actuar, no hay límites. Hay que dejar que la mentalidad vuele y vuele. Y Pedro es una de esas personas que vuela y es un hacedor. Diría que es el inventor en Argentina de la neurología endovascular”.
Finalizó su intervención destacando las virtudes humanas del Dr. Lylyk, más allá de las académicas; razón por la cual el Aula Magna se encontraba repleta de familiares, amigos y colegas que festejaron el reconocimiento: “Hay un dicho que siempre usé, que es: insistir, resistir, persistir y nunca, nunca desistir. Pedro es eso. Insiste, resiste, persiste y jamás desistió de ninguna de sus ideas. Y todo lo que le falta hacer todavía, que es eso lo más importante, porque tenemos para algunos proyectos comunes como para armar una red de tratamiento ACV nacional. Así que estamos trabajando. Pedro es un ejemplo para todos nosotros. Aparte de ser un excelente médico, es una excelente persona. Se merece todo lo que hizo, se merece todos los triunfos que tuvo en la vida y todos los honores que le han hecho. Gracias, Pedro, por estar. Gracias por ser y gracias por haber luchado todo lo que hiciste por el bien de la medicina argentina y en otros lugares del mundo”.
En su discurso, el Dr. Lylyk, en un momento de profunda emoción personal, resaltó que sus logros no fueron individuales, sino fruto de un respaldo constante: “Nada de esto hubiese sido posible sin el apoyo estricto de mi familia, mi maravillosa esposa, Sandra, incansable sostén familiar y brillante colaboradora, y mis fantásticos y queridos hijos”. Reconoció el sacrificio que implicó su dedicación absoluta a la medicina, y confesó que ellos fueron su sostén “24 por 7 por 365 durante toda la vida”.
Sobre el futuro de la profesión y los desafíos locales, se mostró optimista al asegurar que “hay mucho por hacerse en Latinoamérica, mucho para hacerse en Argentina” y confirmó que continuará trabajando con “la misma receta: fe, pasión, innovación y creación de equipos de excelencia”. También reflexionó sobre el rol de las nuevas tecnologías, no como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para recuperar la esencia del trato médico: “Utilizaremos el tiempo que nos dejará libre la inteligencia artificial y la robótica para unas asignaturas pendientes. Ojalá que podamos hacer con ese tiempo la medicina humanizada que se merecen nuestros pacientes y sus familias”.
Con respecto a las innovaciones en su campo, describió avances revolucionarios que buscan ganar tiempo vital, como los nuevos protocolos para el ACV que permiten el pase directo a la sala de intervención y el uso de inteligencia artificial para diagnósticos rápidos. Asimismo, detalló el desarrollo de técnicas mínimamente invasivas para tratar patologías como la hidrocefalia y la administración directa de fármacos al cerebro para combatir el Alzheimer o el cáncer, eludiendo la barrera hematoencefálica. También mencionó procedimientos de vanguardia para evacuar hematomas a través de arterias, lo que evita la necesidad de abrir el cráneo, y el futuro de la interfaz cerebro-computadora mediante el uso de venas y senos durales.
Finalmente, anunció con entusiasmo la creación de un nuevo proyecto ubicado en el Parque de la Innovación de la Ciudad de Buenos Aires. Explicó que se trata de una institución médica internacional destinada a la asistencia, docencia e investigación en un entorno compartido con vecinos académicos como la UBA y el ITBA. Destacó que este centro se enfocará en la medicina de precisión y personalizada, con el objetivo de utilizar la tecnología y la robótica para liberar tiempo médico que permita recuperar un trato más humanizado hacia los pacientes y sus familias.
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