Una clase magistral con foco en la reconversión del sistema de salud

Como antesala del MBA en salud que brindarán la UCA y Consenso Salud, el Lic. Hugo Magonza, titular de la UAS, hizo un diagnóstico de los inconvenientes en el sector y detalló líneas a seguir para lograr la sostenibilidad del sistema.

El lunes 10 de noviembre, en la Escuela de Negocios de la Universidad Católica Argentina, el Lic. Hugo Magonza dio una clase magistral denominada: “Construir sin destruir: cómo reconvertir el sistema de salud sobre la base de las fortalezas existentes”. Esta actividad sirvió como marco preparatorio para lo que será el inicio, en marzo del 2026, del MBA con especialización en salud que será desarrollado por la UCA y Consenso Salud.

El master ya está generando gran expectativa no sólo por la variedad de su programa académico, sino también por la calidad de sus docentes, entre los que podemos nombrar a Hugo Magonza, Presidente de la Unión Argentina de Salud y Director General del CEMIC; Vladimir Werning, Vicepresidente del Banco Central de la República Argentina; Gabriel Oriolo, ex Superintendente de Servicios de Salud; Valeria Garay, ex Subdirectora de ANMAT; Máximo Fonrouge, especialista en Derecho Sanitario; Cristian Mazza, experto en Salud Global y Cooperación Internacional; y Mons. Alberto Bochatey, referente en Ética y Bioética.

Nicolás Mazza, Director del MBA, dio la bienvenida a los presentes y en relación al master explicó: “El enfoque que buscamos es tener una visión integral e internacional. Todos los docentes están actualmente trabajando en el sector y eso le perite al alumno aprender de la persona que está en el terreno”. Asimismo, explicó que “el MBA nace para acompañar a quienes se preparan para liderar el cambio en el sector salud”.

Juan Pablo Manzuoli, Director de la Escuela de Negocios de la UCA, también fue parte de la actividad, destacó la realización del master y agradeció la presencia de los asistentes a la charla.

La inscripción al MBA ya está abierta y quienes estén interesados pueden escribir a: mba@uca.edu.ar

Sistema de salud, situación y perspectivas

Al inicio de su charla, Hugo Magonza reforzó el concepto de que lo más importante que tiene la actividad es formar recursos humanos. “Es clave conducir equipos”, dijo. “Me parece importante el modelo master donde hay otras personas que trabajan en diversas actividades y aportan sus visiones. Una idea de un negocio distinto al nuestro puede ser aplicada, en el futuro, en el propio negocio”.

A la hora de evaluar al sistema de salud argentino Magonza lo calificó como “muy bueno” y además subrayó: “Tenemos un componente latino en el grado de acercamiento y de mayor contención del que se da en otras partes del mundo, con niveles de formación de los profesionales que son muy altos. El hombre es el centro de todo nuestro trabajo. Tenemos un sistema de alta calidad de cobertura y mucho más acceso del que hay en otros países”.

Para repasar los determinantes sociales más importantes que repercuten en la calidad de salud de la población comenzó nombrando a la pobreza. “Es difícil sostener un país que tiene un nivel de pobreza tan alto, con alrededor de 5 millones de personas en esa situación. Los sistemas de salud deben ser inteligentes y adaptables a la población a la que están dirigidos.  Para una persona que no tiene recursos, el hecho de tomar un colectivo ya representa un copago”.

Asimismo, otro determinante social es la pérdida en la capacidad de generar recursos genuinos para los sistemas de salud y también para el sistema previsional. Según los datos del mercado de trabajo hay un 52% de personas inactivas. El otro 48%, se subdivide en 32% de asalariados, 12% de monotributistas y un 4% de desocupados.

“Otro grave problema es el aprendizaje. El 60% de nuestros niños menores de 10 años no pueden comprender texto. ¿Cómo hace alguien que no entiende un texto para hacer valer sus derechos? Argentina necesita volver al modelo donde la escuela pública era mejor que la privada. No hay que olvidarse de la calidad y la exigencia en la educación”, resaltó el titular de la UAS.

El especialista explicó que el gasto de bolsillo marca los niveles de inequidad de un país. Argentina tiene un 30% de gasto de bolsillo. “El 30% está 20 puntos arriba de lo que la OMS dice que es un gasto razonable”.

En cuanto a las prestaciones Magonza indicó que un tratamiento oncológico no lo puede pagar ni el 5% de la población. Lo mismo ocurre con un trasplante de médula, un trasplante renal, o una terapia intensiva de 15 días.

“El sistema de salud tiene que ser universal, solidario y equitativo y además de eso tiene que ser sostenible. Hace décadas que tenemos esos problemas y nunca explotó. Eso no ocurrió, porque se logró un equilibrio inestable, cuando luego se equilibra se vuelve a equilibrar pero en otro estadio. En la pandemia el país hizo lo que se tenía que hacer, la pandemia la sostuvieron las instituciones. Los subsidios que se dieron no alcanzaron para cubrir ni el 25% de los gastos que tuvimos. Nuestro hospital perdió en el 2020, cuatro facturaciones completas. Recibimos de subsidio sólo una facturación. Hubo que sobrevivir a aumentos de medicamentos, de personal, desarmar los hospitales y adaptarse a normas que cambiaban todo el tiempo. Nadie del sistema de salud se quejó. Lo que hicieron los profesionales en la pandemia fue extraordinario, muchos de nuestros médicos no iban a su casa, se quedaban en el hospital o alquilaban algo cerca para no exponer a sus familias”, repasó Magonza en cuanto a los esfuerzos realizados por las instituciones durante el 2020.

En cuanto al envejecimiento poblacional, consideró que es un tema multicausal. Indicó que hay un aumento de la expectativa de vida, una marcada disminución de la natalidad, y un cambio en el paradigma social respecto a las expectativas sobre calidad de vida.

“El sistema tiene que tener claro qué se puede otorgar y qué no. El estado tiene que estar presente, es el que debe arbitrar el uso de los recursos, basado en evidencia médica. Hay enorme cantidad de evidencia científica para la toma de decisiones médicas que se actualiza permanentemente. Pero a veces se prefiere el modelo de la ignorancia”, subrayó Magonza.

Para brindar más datos sobre la baja en los nacimientos, el titular de la UAS mostró gráficos que indicaban que en el año 1950 la tasa de natalidad en América Latina era de 5 hijos, y hoy estamos en 1,8. Asimismo, informó que la cantidad de unidades de neonatología y pediatría van bajando y ya se ven superadas por las unidades de cuidados críticos. “La Argentina está envejeciendo rápidamente. En 2001, en la Ciudad de Buenos Aires, la tasa de fecundidad era de 2 hijos por mujer y en 2023 la tasa de fecundidad fue de 1,09% por mujer. Menos población joven para financiar el sistema y más adultos mayores para atender. La demanda en maternidades cayó 40% desde 2010”.

En relación a los actores del sistema remarcó que “tiene que haber una alternativa para que la gente pueda complementar coberturas entre lo público, las obras sociales y lo privado. La responsabilidad de la entidad de contralor es hacer que las entidades estén al final. Cuando la gente se enferma, la entidad tiene que estar para que le den el servicio”.

Al analizar el honorario de los enfermeros señaló que para llegar a la cuota les falta un 14%, para llegar al IPC les falta un 39% y para los medicamentos un 56%.  “Por eso terminan trabajando en dos lugares, más los viajes, está fuera de su casa 15 horas. Y a pesar de eso, el ausentismo de las enfermeras en CEMIC es del 0%, no faltan nunca. Estamos orgullosos de eso”.

Otro de los factores de conflicto es el que representa en el gasto en salud en Argentina la judicialización de la medicina. “Los datos indican que la medicina defensiva se lleva el 30% del gasto en salud”, explicó Magonza.

Puntos a reformular

En cuanto a las vías de análisis para acercarse a posibles soluciones Magonza nombró la necesidad de contar con un plan de salud nacional y aseguró que si el modelo funciona las provincias seguramente van a terminar adhiriendo. Además, llamó a modificar el modelo de atención, “no enfocarse en la canasta sino en el modo de uso. La inteligencia artificial va a ayudar en eso, asistiendo al médico. Si la información en lugar de ser una historia física, se sube a un nube y se relacionan los datos del paciente con los síntomas y edad del miso, eso ayudará a tener un diagnóstico más preciso”.

Además, abogó por una limitación de las coberturas de alto costo. “Creo que en este sentido debería existir un Fonda Nacional de Recursos como el que tiene Uruguay”.

En cuanto al envejecimiento poblacional indicó que es necesario hacer reformas socio sanitarias, laborales, previsionales y tributarias.  

Para finalizar dio otro dato importante que indica que “el sector salud es un gran motor de la economía, ya que es la tercera actividad que más mano de obra calificada conlleva”.

Plan de estudios y enfoque del MBA

El MBA con especialización en Salud iniciará en marzo de 2026 y tendrá 18 meses de duración. Se montará sobre la estructura del MBA actual de la Escuela de Negocios de la UCA. La modalidad será presencial o híbrida, con dos días presenciales y uno online. Se podrá compartir la cursada con personas de otros sectores y esto será muy interesante. Y finaliza con un trabajo de integración final. Ya arrancó la inscripción formal.

  • 14 módulos generales de MBA, centrados en management, liderazgo, estrategia, finanzas y transformación organizacional.
  • 6 módulos de especialización en salud, que abordan temas como salud pública, economía y políticas de salud, innovación digital, calidad y regulación sanitaria.
  • Electivas optativas (Micro-Masters) en áreas clave como inteligencia artificial, biotecnología, modelos de negocio y salud global.
  • Un Trabajo Final Integrador, donde los alumnos aplicarán los conocimientos a un caso real del sector.

Además de su formación académica rigurosa, el MBA se distingue por:

  • Su enfoque ético y humanista, integrando contenidos de bioética y responsabilidad social.
  • La posibilidad de participar en Seminarios Internacionales en Londres, Washington y el Vaticano, organizados por Consenso Salud.
  • Una red de networking de alto nivel en el ecosistema de salud regional y global.

Compartir esta noticia en tus redes

Noticias relacionadas