Equipo de investigación argentino lidera un proyecto para anticipar y estar más preparados ante epidemias en Latinoamérica
Un equipo del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) formará durante tres años a profesionales de 14 países de América Latina y el Caribe en modelado matemático. El objetivo es estar mejor preparados para prevenir y afrontar brotes epidémicos sin depender de otros países.

La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia del modelado matemático epidemiológico, una herramienta clave para anticipar el curso de un brote y tomar decisiones oportunas, por ejemplo, al implementar una campaña de vacunación focalizada o alistar recursos sanitarios. Con el objetivo de generar evidencia regional y utilizarla sin depender de otros países, investigadores del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) lideran un proyecto que busca preparar a América Latina y el Caribe para anticipar y responder mejor a próximas epidemias.
El proyecto, Global South Leaders in Epidemic Analytics and Response Network (GS LEARN) en la región de Latinoamérica y el Caribe (LAC), es impulsado por la Coalition for Epidemic Preparedness Innovations (CEPI), la organización que financia el desarrollo de vacunas con el objetivo de crear vacunas seguras y eficaces en un plazo de 100 días desde que se detecte una amenaza de pandemia, lo que se conoce como la “Misión 100 Días”.
“El objetivo es estar más preparados para tomar decisiones más informadas, prudentes y efectivas en futuras epidemias. Buscamos que el Sur Global, en este caso Latinoamérica y el Caribe, pueda autogestionarse mejor, sea más independiente para anticiparse y responder”, explicó el Dr. Federico Augustovski, director del Departamento de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETESA) y Economía de la Salud del IECS y líder del proyecto en la región.
Durante los próximos tres años, un equipo de alrededor de 15 investigadores del IECS capacitará a entre 200 y 400 profesionales de 14 países —Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay— en el uso de modelos matemáticos.
“Este proyecto es parte de una maquinaria compleja de preparación, que se aceleró en todo el mundo después de la pandemia de COVID-19. Si aparece un nuevo patógeno o se declara una nueva epidemia, la idea es tener las capacidades para desarrollar o implementar un tratamiento o vacuna en la región, en tres diferentes niveles de actores”, señaló Augustovski.
Tres niveles de formación, de técnicos a decisores
El programa de capacitación se organiza en tres niveles. El primero está dirigido a quienes desarrollan modelos matemáticos y programan las herramientas de análisis. El segundo apunta a mandos intermedios, que deben saber qué preguntas de investigación plantear y cómo interpretar los resultados de un modelo. Y el tercero está orientado a funcionarios de mayor jerarquía, responsables de decidir, por ejemplo, si instaurar una medida de aislamiento en una región o hacia qué segmento de la población dirigir una campaña de vacunación.
Las y los participantes de las formaciones deberán contar con el aval de los ministerios de salud de cada uno de los 14 países y desempeñarse en organismos públicos, agencias de salud o universidades. Quienes integren el primer nivel contarán con mentores a lo largo de todo el proceso y podrán aplicar a subsidios para desarrollar proyectos de modelado en sus propios países.
El proyecto se implementa en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que actúa como facilitador regional y participa de la convocatoria a los 14 ministerios de salud. También contempla la colaboración de investigadores del Centro de Dinámicas de Enfermedades Transmisibles de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, en Estados Unidos, que brindarán clases y actividades de mentoría. El comité científico asesor del proyecto será presidido por el epidemiólogo Marc Lipsitch, exdirector de ese centro y actual profesor en la Universidad de Stanford, quien participó en la respuesta a emergencias del CDC de Estados Unidos durante la pandemia de COVID-19.
Como parte del proyecto también se conformará EMAN-LAC, una red latinoamericana de preparación epidemiológica cuyo lanzamiento está previsto hacia la mitad del segundo año de ejecución. Todos los materiales, programas y herramientas que se desarrollen serán de acceso abierto.
“Además de ser un proyecto muy grande para la región, también es un reconocimiento a la trayectoria del IECS en enfermedades infecciosas, vacunas y capacitación”, agregó Augustovski.
El proyecto está a cargo del Departamento de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Economía de la Salud (ETESA) y del Centro de Implementación e Innovación en Políticas de Salud (CIIPS) del IECS. Ambos equipos ya habían trabajado juntos durante la pandemia de COVID-19 en el desarrollo de un modelo de proyección epidemiológica de acceso público.
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