“No es verdad que la cuota de la salud privada impacta enormemente en el costo de vida”

Lo dijo Hugo Magonza, presidente de ACAMI, en el marco del XXVI Congreso Argentino de Salud organizado en Pilar. Disertaron autoridades de los ministerios de salud de la provincia de Buenos Aires y de la Nación, y de la CGT, entre otros.

ACAMI Carla Vizzotti y Hugo Magonza Héctor DaerEl pasado jueves, se celebró el XXVI Congreso Argentino de Salud en el Hotel Sheraton de Pilar. En ese marco importantes representantes de la salud del país debatieron y dieron sus puntos de vistas sobre la coyuntura que vive el sistema sanitario argentino.

Tal es así que la Dra. Carla Vizzotti, Ministra de Salud de la Nación, anunció la constitución de un fondo de tecnologías sanitarias de alto precio, compuesto por 150 millones de dólares, financiados por el BID. “Va a permitir asegurar el acceso a medicamentos para todos los subsectores del sistema”, dijo.

“La preocupación que tienen ustedes desde el lugar que les toca es la misma que tenemos nosotros desde el sector público, por eso es importante poder resolver los problemas que existen entre todos con el Estado en el rol rector y con una mirada hacia la integración del sistema de salud”, sostuvo.

El objetivo de integrar el sistema de salud privado con el Estado tiene como objetivo hacerlo más eficiente: “La pandemia demostró que aportando todos para el objetivo general se pudo hacer”, dijo Vizzotti, y agregó que el problema del financiamiento además de la situación económica dificultan generar un plan de prestaciones -y reformular el PMO- para que sea compatible con el avance producido por las tecnologías de alto precio.

“Cuando dicen que el sistema de salud influye muy fuertemente en el índice de costo de vida, ese dato está equivocado”, dijo Hugo Magonza, presidente de ACAMI. Su afirmación se apoyó en números concretos: mientras que el IPC de agosto fue del 12,4% , el costo de salud en este período fue 15,3%. “La cuota de la medicina privada dentro del índice de precios al consumidor tiene un peso de 2,21% dentro del 100% del índice”, continuó. “Es decir que si la medicina privada durante agosto no hubiera aumentado nada, el IPC del 12,4% hubiera sido de 12,2%. Esto demuestra claramente que no es verdad que la cuota de la salud privada impacta enormemente en el costo de vida”, explicó el titular de ACAMI.

En ese sentido Magonza hizo referencia al desfasaje entre la progresión de los aumentos en la economía real y la recomposición que obtuvo el sector, y a la manera en que el sector funciona en ese contexto: “El sistema ajusta endeudándose: con el fisco, con obras sociales, con proveedores y prestadores, disminuye la inversión y la retribución para los equipos de salud, depende de subsidios y deteriora los servicios”, finalizó.

Por su parte Héctor Daer, Secretario General de la Confederación General del Trabajo, hizo referencia a los problemas que tienen las obras sociales para financiarse y hacer frente a los medicamentos de alto precio: “En las mesas de discusión del salario, el problema mayor a resolver es el financiamiento del sector. Nuestro sistema tiene una proyección que no es sustentable. Lo que tenemos que buscar es cómo se financia la mejora exponencial de la tecnología médica que está viniendo y que está por venir”, dijo, y afirmó que “los medicamentos de alto precio se llevan entre el 26 y el 32% de los financiadores, y eso no se sostiene”.

Daer también se pronunció acerca del tema de discapacidad y nuevas tecnologías: “Como gremio y como CGT insistimos en dos temas de los que el Estado se tiene que hacer cargo: el primero, la discapacidad. La SSS tuvo en junio un gasto total de 30 mil millones de pesos, de los cuales casi 29 fueron a discapacidad. El otro tema es la tecnología, porque si no aparece el financiamiento no hay sistema que lo sostenga: no habrá salarios para pagarle a los trabajadores y no habrá tecnología, porque cada vez nos achicamos más”.

 

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