Uruguay: en 2018 acreditarán buenas prácticas de salud hacia adultos mayores
El 14 % de los uruguayos cumplió más de 65 años de edad y se estima que en 2025 el 40 % de ese grupo será mayor de 75 años.
El ministro de Salud Pública, Jorge Basso, se refirió a la necesidad de que los prestadores de salud brinden servicios más amigables con los adultos mayores. Mencionó que Uruguay, junto con Cuba, es uno de los países de América Latina y el Caribe con más población de esa franja etaria.
En la actualidad, el 14 % de los uruguayos ya cumplió 65 años o más. “Tenemos un alto porcentaje de personas mayores de 80 años e incluso hay 500 uruguayos centenarios”, informó. Ese aumento de la expectativa de vida hará que, de continuar la tendencia, el 40 % de los actuales adultos mayores superen los 75 años para 2025.
Basso, quien participó de la jornada denominada “Servicios de salud de calidad y amigables con las personas mayores”, realizada el martes 24 en las instalaciones del MSP, explicó que si el crecimiento y desarrollo del país conlleva a una mayor expectativa de vida, el desafío está en lograr una vejez de calidad. En ese contexto, informó que está instalado en el Sistema Nacional Integrado de Salud un conjunto de estructuras asistenciales que se centran en una actitud preventiva, para promover la salud.
En la población de mayores de 65 años, se trabaja en torno a hábitos perniciosos, como el consumo de alcohol, en la promoción de la actividad física y la alimentación saludable, así como en la llamada polimedicación, que procura evitarse, ya que el 80 % de las 500.000 personas mayores de 65 años están medicadas con uno o más fármacos. “Hay una problemática vinculada a la interacción de muchos de esos fármacos, que muchas veces son responsables de fenómenos como las caídas, frecuentes en el adulto mayor, con todas las consecuencias que eso implica”, explicó. “Esto se debe, a veces, a la falta de coordinación, pues pasan por distintos especialistas y cada uno de ellos les receta un medicamento”, aseguró.
También consideró que es necesario mostrar las buenas prácticas, para que el resto de los prestadores las adopten. Es así que anunció una acreditación respecto a la calidad del servicio, con el fin de generar cambios positivos en la atención. El objetivo es que en 2018 esté disponible una herramienta que permita consultar qué instituciones concretan un mejor desempeño.
Las buenas prácticas incluyen no solo la calidad en la atención para quienes consultan, sino también que el sistema establezca un mecanismo de comunicación con aquellos usuarios que no concurren o que tuvieron un episodio crítico y luego se desvincularon. “Eso es clave para evitar que, por falta de controles o medicación, se generen patologías irreversibles y más complejas”, agregó.
Compartir esta noticia en tus redes
NOTAS RECIENTES
Compartir esta noticia en tus redes
Noticias relacionadas






































